La movilización contó con la participación de numerosos vecinos que se acercaron en autos, motos y bicicletas hasta la cabecera del puente que une Colón con Paysandú, donde se realizó la lectura de un documento consensuado por organizaciones ambientales y vecinos autoconvocados. En la concentración también estuvieron presentes autoridades de la Municipalidad de Colón y de Pueblo Liebig.
El documento estuvo dirigido al presidente de la Nación, Javier Milei, y al canciller Pablo Quirno, con el objetivo de “manifestar nuestro rechazo a la instalación de la refinería sintética de HIF Global, que atenta contra nuestro futuro”.
En el texto recordaron que en noviembre se realizó una reunión en Montevideo con la presencia del canciller argentino, su par uruguayo Mario Lubetkin, el gobernador Rogelio Frigerio y el intendente de Colón, José Luis Walser. Según lo informado en ese momento, los canales de diálogo estaban abiertos y existía la posibilidad de trabajar conjuntamente para evitar un conflicto binacional. Sin embargo, los manifestantes señalaron que el 18 de diciembre de 2025 el gobierno uruguayo y la empresa HIF Global firmaron un memorando de entendimiento que no modifica la ubicación de la planta, desoyendo el reclamo de la comunidad de Tierra de Palmares.
También cuestionaron declaraciones del canciller Quirno, quien habría expresado que “esta Argentina no se opondrá nunca a las inversiones”. En ese sentido, remarcaron que el deber de la Cancillería es proteger las inversiones que desde hace más de 50 años sostienen el modo de vida de Colón, de la región Tierra de Palmares y de toda la ribera del río Uruguay.
Los ambientalistas advirtieron que un proyecto de esta magnitud pone en riesgo a toda la costa del río, afectando el ambiente, el territorio y la salud de la población y del ecosistema. En ese marco, enumeraron una serie de preocupaciones basadas en información pública del emprendimiento, entre ellas la producción anual de 876.000 toneladas de metanol —sustancia altamente inflamable y tóxica—, la alteración del paisaje ribereño por una megaestructura industrial con antorchas de hasta 80 metros de altura, emisiones continuas de gases de composición aún desconocida, la generación de más de 30.000 toneladas de cenizas por año, la construcción de un puerto frente a Colón, el tránsito diario de unos 300 camiones y el riesgo ante posibles accidentes industriales.
“No existe el riesgo cero en industrias de esta magnitud y no hay antecedentes en el mundo de proyectos de esta escala”, sostuvieron, al tiempo que alertaron sobre una pérdida de las formas y medios de vida de la región entrerriana, producto de decisiones adoptadas del lado uruguayo.
Asimismo, denunciaron lo que consideran una imposición de carácter extraterritorial, con consecuencias económicas, sociales y sanitarias, que vulnera el desarrollo regional y afecta la biodiversidad y la estructura productiva del lado argentino del río Uruguay.
Como mensaje final, los firmantes reconocieron la existencia de intereses de este lado de la frontera vinculados a HIF Global, incluso con acuerdos de confidencialidad, y reclamaron transparencia para que la ciudadanía conozca quiénes son los responsables.
La jornada contó también con la participación activa del Municipio de Pueblo Liebig, que acompañó la tercera caravana al Puente Artigas. Desde la comuna destacaron la defensa del río Uruguay, el ambiente y la calidad de vida de la región, reafirmando el pedido de relocalización del proyecto por su impacto ambiental.
La movilización cerró con una consigna unificada: “¡No a la Planta Industrial de HIF Global en el Río Uruguay! Unidos y hermanados con el pueblo uruguayo, defenderemos nuestro derecho, el río y el territorio, para las generaciones presentes y futuras”, firmada por Vecinos, Organizaciones y Comunidad de Tierra de Palmares.