Según se dijo a este medio, el joven habría llegado a Concordia en busca de una oportunidad laboral y fue recibido por esta institución, que además de ofrecerle trabajo le habría facilitado un lugar para alojarse. Sin embargo, de acuerdo a los testimonios recogidos, las condiciones en las que viviría y trabajaría serían sumamente precarias, calificadas incluso como infrahumanas.
Las fuentes indicaron que el muchacho realizaría todo tipo de tareas dentro del club, cumpliendo extensas jornadas laborales, con escasos descansos y percibiendo una remuneración cercana a los 14 mil pesos. A cambio, además del bajo salario, recibiría únicamente un espacio donde dormir, en condiciones que no serían dignas.
La situación habría tomado mayor gravedad días atrás, cuando el joven se habría intoxicado con cloro mientras realizaba tareas de limpieza. Siempre según las versiones aportadas, el club no se habría hecho cargo de la atención ni de las consecuencias del episodio. A esto se suma que, en ese contexto, el trabajador también habría extraviado su teléfono celular, quedando aún más vulnerable.
Personas cercanas a la institución decidieron dar a conocer el caso con la intención de que alguna autoridad competente intervenga y evalúe lo que podría configurarse como un caso de explotación laboral. Asimismo, remarcaron la necesidad de que se garantice la integridad física, la salud y los derechos laborales del joven.