La conmoción en Federación no deja de crecer. A medida que la Justicia avanza sobre la macabra escena hallada en el barrio 58 Viviendas, el equipo de 7Paginas dialogó con los vecinos de lo que hoy todos denominan «La Casa del Horror». Los testimonios recogidos pintan un cuadro de frialdad y desidia que estremece a la comunidad.
La confirmación de la fiscal Josefina Penón sobre que el cuerpo de la adolescente de 15 años llevaba aproximadamente un mes fallecido dentro de la casa, disparó una serie de interrogantes que los propios vecinos ayudaron a desentrañar con datos clave para la causa.
Rutina de baile y supuesta normalidad
Lo que más indigna y sorprende a quienes vivían cerca de la familia es la aparente normalidad con la que se manejó la madre de Luana durante las últimas cuatro semanas. Según confiaron testigos a este medio, la mujer continuó con su vida habitual sin dar señales de la tragedia que ocultaba puertas adentro.
«Hacía una vida normal, incluso se la veía ir a los bailes», confió una vecina a 7Paginas, remarcando que en la vivienda nada hacía sospechar que la menor —que padecía parálisis cerebral— yacía sin vida en su cama. En esa misma casa, cabe recordar, convivía también un hermano menor de la víctima.
El dato clave: El intento de suicidio
Un punto que ha cobrado vital importancia en el entramado judicial es el historial de salud mental de la madre. Si bien circulaban versiones sobre múltiples intentos de quitarse la vida, los vecinos aclararon un dato cronológico fundamental: hubo un solo intento de suicidio y ocurrió hace exactamente un mes.
Este episodio coincide casi con precisión quirúrgica con la fecha en la que, según la autopsia preliminar, habría fallecido Luana. Este encuadre agrava la situación procesal de los padres y abre un abanico de sospechas sobre las circunstancias reales de la muerte.
¿Muerte natural o algo más?
La pregunta que hoy se hace todo Federación es por qué no se dio aviso inmediato a las autoridades. El hecho de que la madre optara por seguir viviendo con el cuerpo de su hija durante 30 días, sumado al regreso del padre desde Gualeguaychú (quien había comenzado a frecuentar la casa recientemente), alimenta las hipótesis más oscuras.
La Justicia investiga si se trató de una muerte por falta de cuidados básicos (inanición o abandono extremo) o si hubo una acción directa que terminara con la vida de la adolescente. El silencio de un mes, la convivencia con los restos en descomposición y el intento de suicidio de la progenitora en la misma fecha del deceso, son piezas de un rompecabezas que la fiscalía busca unir con urgencia.
Mientras tanto, los padres permanecen detenidos y la «Casa del Horror» sigue custodiada, siendo el mudo testigo de un mes de silencio que terminó en el hallazgo más escalofriante de la historia reciente de la ciudad.