La jornada de este jueves comenzó con un reclamo laboral en las puertas de la empresa citrícola Salerno, ubicada en la zona de la rotonda de los bulevares San Lorenzo y Yuquerí. Los trabajadores de la planta permanente, cansados de lo que consideran un «manoseo» a sus ingresos, decidieron visibilizar su situación con una manifestación que afectó el tránsito en el acceso sur de la ciudad.
Bajo la consigna “no queremos comer en cuotas”, el personal exigió el cumplimiento de los acuerdos salariales y denunció una serie de irregularidades que ponen en riesgo su estabilidad económica y su seguridad laboral.
Incumplimientos y despidos
Salvador Ponce, delegado de la planta permanente de Salerno, explicó a 7Paginas que el origen del conflicto radica en la falta de pago en tiempo y forma. Según el representante, los trabajadores habían aceptado un acuerdo previo para ayudar a la empresa ante la difícil situación económica: se pactó el pago del aguinaldo y las vacaciones en cuotas para evitar despidos.
Sin embargo, la realidad fue distinta. «La empresa no solo realizó despidos a pesar del acuerdo, sino que está pagando en ‘cuotas de las cuotas’, con montos que no sirven para nada», señalaron desde la manifestación. A esta situación se suma la falta de entrega de ropa de trabajo y la sospecha de que la firma no está realizando los aportes obligatorios a la ART ni al Sindicato de la Fruta.
Acuerdo y normalización
Pasado el mediodía, la tensión comenzó a ceder. Ante la magnitud de la protesta, y por pedido de la intervención del sindicato de la fruta, la Secretaría de Trabajo de la Provincia, oficio de mediadora entre las partes. Tras una mesa de diálogo urgente, se logró destrabar la situación mediante un compromiso de pago de lo adeudado.