La situación económica de la pequeña localidad entrerriana de Sauce de Luna trascendió las fronteras de la provincia para convertirse este sábado en noticia nacional. Los principales matutinos del país, entre ellos Clarín y La Nación, pusieron la lupa sobre la gestión del intendente Alcides Alderete (PJ), quien debió implementar una especie de «ticket canasta» para complementar los ingresos de los trabajadores municipales ante la asfixia financiera.
«No tenemos la maquinita de hacer plata»
El jefe comunal explicó que la medida no representa un recorte salarial, sino un refuerzo alimentario. En concreto, reemplazó un bono no remunerativo de $30.000 que se pagaba anteriormente por un «bono alimentario» de $50.000, canjeable únicamente por comestibles en comercios locales adheridos.
«El sueldo no se toca, pero propusimos este bono de 50 mil pesos para paliar la situación actual», detalló Alderete a medios regionales, argumento que fue recogido por la prensa nacional. El intendente fue gráfico al describir la realidad de las arcas municipales: «No tenemos la maquinita de hacer plata. El Gobierno nacional viene retrocediendo en la coparticipación y los ATN no están llegando. Es el uso de la frazada corta: o nos tapamos la cabeza o nos destapamos los pies».
Una economía de subsistencia
En diálogo con La Nación, Alderete fue aún más contundente al describir la vulnerabilidad de su localidad: «Nadie paga un impuesto; todos eligen comer». Según el mandatario, el 94% de la población no abona las tasas municipales debido a la pobreza estructural de la zona, donde no existe actividad privada significativa y el municipio es el principal empleador.
Los números de la crisis:
Coparticipación: Sauce de Luna recibe unos $167 millones mensuales.
Gastos fijos: Con esos fondos debe cubrir sueldos de 60 empleados de planta, 58 jornalizados y diversos contratados, además de aportes jubilatorios y seguros.
Recaudación propia: El intendente graficó que lo recaudado localmente equivale apenas al valor de 2000 litros de gasoil, cifra insuficiente para cubrir servicios esenciales.
Gestiones ante la Provincia y críticas a Nación
A pesar de la diferencia partidaria, Alderete destacó el «buen diálogo» con el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, a quien ya le solicitó asistencia financiera. «El gobernador ha entendido que está difícil para los municipios chicos y que Sauce de Luna no es una excepción», sostuvo, remarcando que la problemática afecta a intendentes de todos los signos políticos.
Sin embargo, el jefe comunal no ahorró críticas hacia la política nacional: «No es culpa del gobernador; el Presidente no responde a las necesidades de la gente», cuestionó en referencia a la «asfixia presupuestaria» que, según su visión, impone la gestión de Javier Milei.
Paralelismos con las «cuasimonedas»
La noticia generó ruido a nivel nacional por el parecido —aunque en menor escala— con los «Chachos» de La Rioja. Si bien en Sauce de Luna se trata de un vale alimentario para un grupo de trabajadores y no de una moneda de circulación general, los analistas económicos ven en este caso un síntoma peligroso de la caída real de la coparticipación, que según informes del Iaraf, descendió un 7,4% real en el último período.
Por el momento, el «bono en comestibles» alcanza a unos 165 empleados (principalmente contratados y talleristas) y busca ser un paliativo temporal mientras se espera una «oxigenación» del presupuesto provincial o nacional para el próximo mes.