La salud mental se ha convertido en el centro del debate político y social en Entre Ríos. Este martes, el ministro de Salud, Daniel Blanzaco, compareció ante la Cámara de Diputados para exponer la situación actual de la provincia frente a la problemática del suicidio, un fenómeno que calificó como una «problemática social compleja» y no simplemente un hecho individual.
Los números presentados son alarmantes: desde julio de 2023 hasta la fecha, se han registrado 841 intentos de suicidio en efectores públicos. De ese total, tres de cada cuatro casos (75%) corresponden a personas jóvenes, lo que obliga al Estado a redoblar las estrategias de prevención en este sector de la población.
Radiografía del suicidio en la provincia
El informe detalló que la tasa de mortalidad por suicidio alcanzó el 13,5 por cada 100.000 habitantes en 2024, con una marcada diferencia de género: la tasa en varones es de 23,7, mientras que en mujeres es de 3,66.
En cuanto a la distribución geográfica, el ministro puntualizó que los departamentos con mayor incidencia crítica son Colón, Federal, Victoria y Gualeguay. Además, se reveló que uno de cada cuatro casos registrados ya contaba con antecedentes previos de intentos, lo que subraya la importancia del seguimiento post-crisis.
Presupuesto y red de atención
Blanzaco ratificó que la gestión de Rogelio Frigerio considera la salud mental como una prioridad. «El 8,40% del presupuesto de salud para 2026 se destina a esta área, cumpliendo con los estándares internacionales», subrayó el funcionario.
Entre las herramientas clave mencionadas para dar respuesta inmediata, se destacaron:
El fortalecimiento de las guardias activas y pasivas en toda la provincia.
La consolidación de la Línea 135 como dispositivo de atención en crisis.
El trabajo conjunto con municipios, universidades, gremios y el sistema educativo.
El desafío de la unificación de datos
Uno de los anuncios importantes fue la creación de un Observatorio Provincial en conjunto con la Policía. Actualmente, los datos provienen de tres fuentes distintas (Nación, Sistema de Vigilancia y Policía), lo que genera variaciones metodológicas. El objetivo es unificar criterios para tener un diagnóstico preciso y en tiempo real.
«Estamos atacando la punta de un iceberg», sentenció Blanzaco. «Desde Salud podemos reforzar los profesionales, pero el abordaje debe ser integral e involucrar a toda la sociedad en su conjunto».
Con información de prensa provincial
Redacción de 7Paginas