La desesperante situación que atraviesa Camila Fernández, la joven madre que a principios de mayo denunció el abuso sexual con acceso carnal de su pequeña hija de dos años, sumó un capítulo de extrema gravedad y violencia. Tras hacer público su reclamo de justicia el pasado viernes en los Tribunales de Concordia a través de 7Páginas, la mujer sufrió amenazas de muerte y la destrucción total de su vivienda a causa de un incendio intencional.
El calvario se inició pocas horas después de que se difundiera la entrevista donde Camila exigía que su propia madre (abuela de la víctima) sea detenida como cómplice del abusador, Sebastián Domingo Salinas (33), quien ya se encuentra alojado en una comisaria de Concordia.
Según denunció la joven, alrededor de las 18:00 horas del viernes, su hermano de 20 años, Kevin Alejandro, le envió un mensaje de audio al que tuvo acceso este medio. En el registro, el joven le advertía de forma taxativa que, si su madre terminaba detenida por sus declaraciones, le prenderían fuego la casa y la matarían.
Pérdidas totales bajo el fuego
La amenaza se cumplió de manera inmediata. Cerca de las 22:30 horas del mismo viernes, Camila fue alertada de que su casilla, ubicada en la intersección de calles Los Espinillos y San Juan (Colonia Roca), se encontraba envuelta en llamas.
“Perdí todo. Cuando llegué a mi casa ya no quedaba nada. Por eso hice la denuncia formal contra mi hermano y contra mi madre”, relató Camila a 7Páginas entre lágrimas, confirmando que las sospechas apuntan a un ataque directo de su entorno familiar en represalia por sus reclamos judiciales. Respecto a la abuela de la menor, se supo que ya prestó declaración ante las autoridades y que habría salido en defensa de su pareja acusada.
Ante la gravedad del atentado y las amenazas de muerte vigentes, la Justicia de Concordia convocó de urgencia a una audiencia que se desarrollará este lunes por la mañana en los tribunales locales, donde se evaluarán medidas de protección para Camila y se avanzará en la investigación por el incendio y la coacción. “No voy a parar hasta que se haga justicia por lo que le hicieron a mi hija”, ratificó firmemente la madre.
La mujer acoto que actualmente debió alojarse en la casa de su abuela paterna y que el municipio de Concordia le brindo ayuda con algunos elementos.
El horror que originó la causa
Cabe recordar que el caso tomó estado público el viernes por la mañana, cuando Camila relató el calvario vivido por la menor el pasado jueves 7 de mayo en el barrio Universidad. Debido a que se encontraba cuidando a otro de sus hijos con problemas graves de salud, la mujer había dejado a la pequeña al cuidado de su madre. Sin embargo, la abuela se habría ausentado para realizar trámites personales y dejó a la niña a cargo de su conviviente, Salinas.
Al regresar de forma imprevista, Camila escuchó los llantos de la menor desde la calle y, al ingresar, constató la escena que derivó en la inmediata intervención del médico forense. El profesional confirmó el abuso y el desgarro, ordenando un tratamiento médico prolongado para la víctima de dos años.
Camila sostiene que su madre era plenamente consciente del peligro, vinculando la situación a entornos de consumo y a un antecedente similar ocurrido hace cuatro años con otra de sus hermanas.
Como ayudar a Camila
Tras el incendio intencional que la dejó completamente desamparada y sin sus pertenencias básicas, se ha iniciado una colecta solidaria para asistir a la joven madre y a sus hijos en este delicado momento.
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