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Herencia solidaria en la zona sur: «Kichi», la hija del recordado Miguel Segovia, cocina para más de 100 personas y pide una olla prestada

Gisela "Kichi" Segovia mantiene vivo el legado de su padre, un histórico militante social de Concordia. En la esquina de Scattini y Urquiza, prepara viandas y meriendas para los vecinos más necesitados, pero necesita herramientas para continuar con su obra.
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Redacción 7Paginas

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La solidaridad y el compromiso social se llevan en la sangre, y así lo demuestra Gisela «Kichi» Segovia en la zona sur de nuestra ciudad. Siguiendo de cerca los pasos de su padre, el recordado referente social y político Miguel Segovia (históricamente identificado con «la 222»), «Kichi» lidera una movida comunitaria que asiste semanalmente a decenas de familias de la zona.

En la intersección de las calles Scattini y Urquiza, (barrio Maria Goretti}, un grupo de vecinos solidarios se organiza bajo su coordinación para elaborar, una vez por semana, una comida y una merienda destinadas a los habitantes del barrio. Actualmente, la convocatoria supera las 100 personas por jornada, reflejando la necesidad y el impacto de esta iniciativa en el sector sur de Concordia.

Un legado de lucha y reivindicación

Para los vecinos de la zona, el apellido Segovia es sinónimo de militancia territorial. Miguel Segovia fue un reconocido militante político y social de Concordia, identificado firmemente con los ideales de la izquierda. A lo largo de su vida, se convirtió en la voz de diversas luchas y reclamos históricos orientados a la reivindicación y mejora de las condiciones de vida en los barrios del sur de la ciudad.

Hoy, en un contexto complejo, su hija Gisela decidió transformar ese recuerdo en acción comunitaria, garantizando un plato de comida y una taza de leche para los chicos y adultos mayores del vecindario.

Campaña solidaria: se necesita una olla grande

Llevar adelante una cocina para más de un centenar de comensales no es tarea sencilla, especialmente cuando se escasea de infraestructura básica. Desde la organización confiaron a 7Paginas que, por el momento, las preparaciones se realizan gracias a una olla prestada por un vecino del lugar.

Ante esta limitación, y con el objetivo de consolidar el espacio y no interrumpir las viandas, «Kichi» y el grupo de colaboradores lanzaron un pedido solidario a la comunidad de Concordia: solicitan a cualquier persona o institución que tenga una olla de gran tamaño que no ocupe, y que esté dispuesta a donarla o prestarla, que se acerque a colaborar.

Tanto los organizadores como las más de 100 personas que asisten a recibir su porción agradecerán profundamente este gesto. Quienes deseen sumarse con donaciones de utensilios o alimentos no perecederos pueden encontrarlos directamente trabajando en la emblemática esquina de Scattini y Urquiza.