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Inseguridad en la zona de la Terminal: comerciantes exigen más patrullajes frente a la desidia policial

Vecinos y comerciantes denuncian que el sector está "olvidado" por las fuerzas de seguridad, a pesar de ser un punto clave para el turismo local. Un reciente intento de robo en una heladería (Foto) expuso la impunidad con la que actúan delincuentes ya conocidos en el barrio.
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Redacción 7Paginas

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Un profundo malestar y un creciente estado de alerta moviliza por estas horas a los comerciantes y vecinos de los alrededores de la Terminal de Ómnibus de Concordia. Los propietarios de los negocios del sector manifestaron su indignación ante la alarmante falta de patrullaje preventivo, señalando que, a pesar de los anuncios oficiales sobre programas de prevención como «Barrios Seguros», las patrullas brillan por su ausencia en una zona crítica que funciona como la principal puerta de entrada para los turistas que visitan la ciudad.

El último hecho de inseguridad se registró el pasado martes, alrededor de las 23:40 horas, en la Heladería Nereo, ubicada en la transitada intersección de las calles Hipólito Yrigoyen y San Lorenzo. En esa oportunidad, una mujer con un frondoso prontuario delictivo ingresó al local con intenciones de robo.

Gracias al registro nítido de las cámaras de seguridad del comercio, se pudo constatar el modus operandi de la sospechosa: tras agacharse minuciosamente frente a una de las heladeras exhibidoras para ocultar botellas dentro de su bolso, fue sorprendida en pleno acto antes de lograr su cometido.

Alerta vecinal y la ausencia del 911\

El ilícito no llegó a consumarse debido exclusivamente a la rápida intervención de una vecina de la zona que circulaba por el lugar en dirección a su puesto de trabajo. Al percatarse de la maniobra delictiva desde la vereda, la testigo comenzó a gritar de forma insistente para alertar al empleado que se encontraba de turno en el local.

En los fragmentos del video de seguridad se observa cómo la delincuente, lejos de amedrentarse y con total impunidad, le hacía señas con las manos a la vecina para que se callara, antes de darse a la fuga a pie.

Tanto la testigo como el trabajador de la heladería se comunicaron de manera inmediata con el servicio de emergencias 911. A pesar de que aportaron descripciones sumamente precisas sobre la fisonomía de la mujer, su vestimenta y la dirección exacta hacia la cual había escapado, los damnificados aseguraron con indignación que los efectivos policiales nunca se hicieron presentes en el lugar para registrar el hecho ni rastrillar la zona.

Un perfil conocido en el barrio

De acuerdo con lo informado por fuentes vinculadas a los comercios del barrio, la autora del intento de hurto es una fisonomía tristemente célebre en el vecindario. Se trata de la misma mujer que, hace aproximadamente un mes, ingresó a robar durante la madrugada en el restaurante «El Barcito», ubicado a pocas cuadras de allí. Los afectados lamentan que, a pesar de estar plenamente identificada y filmada en reiteradas ocasiones, continúe en libertad y golpeando a los mismos locales.

Reclamo sanitario y abandono del espacio público

A la preocupante ola de delitos y tentativas de robo, los comerciantes sumaron una denuncia que afecta la convivencia diaria, la higiene y la actividad comercial. Aseguran que un grupo de personas se asienta habitualmente en los alrededores para consumir sustancias y utilizar las veredas de los locales como baño público.

Los propietarios deben comenzar sus jornadas limpiando residuos, botellas rotas y suciedad, lo que degrada severamente la imagen del barrio y ahuyenta a los clientes. Ante este panorama de desprotección, los trabajadores del sector exigieron a las autoridades policiales y municipales una intervención urgente, demandando la asignación fija de caminantes y patrulleros para devolver la tranquilidad a un punto neurálgico de Concordia.

Fuente: La Misiva digital, grupo CAI