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Se conocieron detalles del golpe al narcotráfico en Feliciano, donde cayó un «pez gordo» con 250 kilos de cocaína que llevaban el sello de Sebastián Marset

Un control de rutina en el norte entrerriano derivó en una cinematográfica persecución sobre la Ruta 28. El cargamento de máxima pureza era transportado en un Mercedes-Benz por Carlos Manuel Fiordelino, un histórico y peligroso capo narco rosarino que integró la lista de los diez más buscados del país, junto a un joven de 19 años.
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Redacción 7Paginas

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En lo que ya se perfila como uno de los procedimientos contra el narcotráfico más trascendentales de los últimos años en la región, la Policía de Entre Ríos incautó un imponente cargamento de 250 kilos de cocaína de alta pureza en el acceso norte de la provincia. El megaoperativo no solo destaca por el volumen de la sustancia secuestrada, sino por el perfil de uno de los detenidos: Carlos Manuel Fiordelino, un histórico «pez gordo» del crimen organizado santafesino con un frondoso prontuario a nivel nacional.

El hecho, que se manejó bajo estricto hermetismo en sus primeras horas, comenzó en la mañana de este jueves en el límite interprovincial entre Entre Ríos y Corrientes. Efectivos del Puesto Caminero de la Dirección de Prevención y Seguridad Vial se encontraban apostados en la Ruta Provincial 28, en la zona conocida como el «Puente de Hierro», cuando divisaron el ingreso de un automóvil de alta gama procedente de la localidad correntina de Sauce.

Al intentar detener la marcha del vehículo —un Mercedes-Benz con la patente duplicada AD484CZ— para un control de rutina, el conductor hizo caso omiso a las señales de los uniformados, hundió el acelerador a fondo y emprendió una veloz fuga en dirección a la ciudad de San José de Feliciano.

Persecución, reventón de neumático y detención

La evasión del puesto caminero dio inicio a una intensa persecución por la Ruta 28 de la que participaron múltiples dependencias policiales de la zona. El despliegue de las fuerzas de seguridad rindió frutos unos kilómetros más adelante gracias a un imprevisto vial: el Mercedes-Benz de los sospechosos sufrió el reventón de uno de sus neumáticos, lo que obligó al chofer a perder el control y verse cercado por los patrulleros. Los efectivos lograron reducir a los dos ocupantes de forma inmediata, sin que se registraran enfrentamientos armados.

Al inspeccionar el habitáculo y el baúl del coche, los policías se toparon con decenas de bultos rectangulares perfectamente embalados. Ante la presunción de estar frente a un cargamento de estupefacientes, se convocó de urgencia al personal especializado de la División Drogas Peligrosas, que tras realizar los reactivos químicos y el pesaje oficial, confirmó que se trataba de un cuarto de tonelada de cocaína compactada en «ladrillos».

Un detalle que encendió las alarmas de las agencias de seguridad internacionales es que los panes de droga secuestrados tenían grabado el sello de un león. Este distintivo es el que utilizaba habitualmente la organización criminal liderada por el uruguayo Sebastián Marset, el poderoso capo narco capturado hace dos meses en una operación conjunta entre la Policía de Bolivia y la DEA, tras haber sido uno de los prófugos más buscados del planeta.

Los detenidos y el nexo con Corrientes

Por disposición de la Dra. Analía Ramponi, titular del Juzgado Federal de Concordia, se dispuso la detención e incomunicación de los dos ocupantes del utilitario. Se trata de:

Carlos Manuel Fiordelino (53 años): Histórico operador del narcotráfico con base en Rosario.

Benjamín Ariel Maciel (19 años): Un joven que oficiaba de acompañante.

Ambos sujetos declararon tener domicilio fijado en la vecina provincia de Corrientes, motivo por el cual la jueza Ramponi ordenó en las últimas horas una serie de allanamientos simultáneos en esa provincia para desarticular la base logística de la banda. Los investigadores manejan la hipótesis de que la droga ingresó al país por la frontera litoraleña y tenía como destino final las ciudades de Santa Fe, Rosario o la capital provincial entrerriana.

Quién es Carlos Fiordelino: el rosarino de las siete identidades

Para los especialistas en criminalidad compleja, el nombre de Carlos Manuel Fiordelino representa un eslabón clave en las redes de distribución del sur de Santa Fe. De origen rosarino e hijo de un comisario retirado, Fiordelino supo valerse de sus conocimientos sobre los movimientos de las fuerzas de seguridad para operar durante décadas en las sombras de la provincia vecina.

Marzo de 2011 – Funes: Fue detenido por primera vez tras un feroz enfrentamiento a tiros con la policía en el Gran Rosario. En esa oportunidad se le secuestraron 55 kilos de marihuana y una pistola de grueso calibre.

Junio de 2011 – La Fuga de Jefatura: Apenas tres meses después de su arresto, Fiordelino protagonizó un escándalo institucional al salir caminando por la puerta principal de la Alcaidía Mayor de Rosario. El hecho derivó en el arresto de un comisario y un agente acusados de cobrar un millonario soborno para facilitarle la evasión.

2011 a 2016 – El más buscado: Permaneció prófugo de la justicia federal durante cinco años, tiempo en el que utilizó siete identidades falsas con documentación apócrifa de altísima calidad. El Ministerio de Justicia de la Nación lo incluyó en la nómina de los 10 delincuentes más buscados de la Argentina.

Julio de 2016 – «Te sacaste la lotería»: Fue recapturado en una estación de servicio de Tortuguitas (Buenos Aires) mientras conducía un BMW blanco. Al verse rodeado por la policía bonaerense, Fiordelino intentó coimear al jefe del operativo ofreciéndole un millón de pesos en efectivo con la frase: «Conmigo te sacaste la lotería». El uniformado rechazó el dinero y le incautó un fusil de asalto M4 calibre .223, municiones, marihuana y una pistola Bersa con silenciador. Tras este hecho, purgó condena en el penal de Magdalena.

Las causas que abren puertas a redes más amplias

La detención de Fiordelino en Entre Ríos confirma una máxima del narcotráfico regional: las investigaciones raramente terminan donde empiezan. En el pasado, seguir los pasos de este operador fue el hilo conductor que permitió desbaratar la megaestructura de Leonardo Popea en mayo de 2013 mediante el histórico operativo «Otoño Blanco».

Aquella causa derivada de Fiordelino culminó con 23 allanamientos y el desmantelamiento de una importante cocina de pasta base en Rosario que abastecía a seis ciudades, logrando el secuestro de precursores químicos, cocaína y la detención de un ex policía. Con este nuevo corte de 250 kilos en Feliciano bajo la tutela del Juzgado Federal de Concordia, las autoridades buscan determinar qué ramificaciones locales y nacionales se activaron detrás del retorno a las rutas del histórico y escurridizo capo rosarino.

Con información de Infobae

Redaccion de 7Paginas