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La jueza federal de Concordia procesó a uno de los narcos más buscados, después del secuestro de 260 kilos de cocaína en Feliciano

La magistrada Analía Ramponi dictó el procesamiento con prisión preventiva para Carlos Fiordelino y Benjamín Maciel por transporte de estupefacientes y tenencia ilegítima de arma de fuego. Además, ordenó un embargo de 100 millones de pesos. Fiordelino había sido considerado años atrás uno de los prófugos más buscados del narcotráfico en Argentina.
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La jueza federal de Concordia, Analía Ramponi, resolvió procesar con prisión preventiva a Carlos Fiordelino y Benjamín Maciel en el marco de la causa iniciada tras el secuestro de 260 kilos de cocaína ocurrido el pasado 29 de mayo en el departamento Feliciano.

La magistrada consideró que existen elementos suficientes para atribuirles, en esta etapa del proceso, el delito de transporte de estupefacientes en concurso real con tenencia ilegítima de arma de fuego. En el caso de Fiordelino, además, se le imputó el delito de desobediencia a la autoridad.

La resolución también dispuso un embargo sobre los bienes de ambos imputados hasta cubrir la suma de 100 millones de pesos.

Una persecución que terminó con un importante secuestro de droga

El procedimiento se originó durante un control de rutina realizado por efectivos de la Policía de Entre Ríos en el puesto caminero Puerta de Hierro, ubicado sobre la ruta provincial 28, en jurisdicción del departamento Feliciano.

Según surge de la investigación, los uniformados detuvieron la marcha de un automóvil Mercedes Benz C200 Avantgarde color gris conducido por Fiordelino.

Al momento de solicitar la apertura del baúl para una inspección, el conductor habría manifestado que existía una falla mecánica que impedía abrirlo desde el exterior. Con esa explicación volvió a subir al vehículo y emprendió una veloz fuga.

La maniobra dio inicio a una persecución policial que concluyó tras un operativo cerrojo realizado por personal de la División Investigaciones de Feliciano, logrando interceptar el automóvil en un camino vecinal cercano a la intersección de las rutas provinciales 1 y 28.

Mochilas con cocaína, un arma y teléfonos celulares

De acuerdo con la causa judicial, durante la huida los ocupantes del vehículo se habrían desprendido de varios elementos que transportaban.

Entre ellos fueron halladas mochilas que contenían aproximadamente 260 kilos de cocaína, además de un arma de fuego y teléfonos celulares que posteriormente fueron incorporados a la investigación.

Uno de los efectivos policiales que declaró como testigo sostuvo que durante el control inicial observó inconsistencias en las explicaciones brindadas por el conductor respecto al vehículo y detectó una actitud nerviosa cuando se hizo referencia a las mochilas ubicadas en el asiento trasero.

Según consta en el expediente, el uniformado señaló que fue precisamente luego de esa situación cuando Fiordelino volvió a ingresar al automóvil y escapó del lugar.

Procesamiento y prisión preventiva

En la resolución firmada por la jueza Ramponi y el secretario penal Alan Bergdolt, se indicó que existen elementos que permiten considerar acreditado, de manera preliminar, el transporte de estupefacientes.

Respecto al delito de desobediencia atribuido a Fiordelino, la magistrada señaló que el imputado habría evadido deliberadamente el control policial y continuado la fuga pese a las reiteradas órdenes impartidas por los efectivos intervinientes.

La investigación es impulsada por el fiscal federal Francisco Bernhardt.

La situación de la madre de uno de los acusados

La causa también derivó en un allanamiento realizado en la ciudad correntina de Itatí, domicilio vinculado a Benjamín Maciel.

Durante ese procedimiento fue detenida Sebastiana Brítez, madre del imputado, luego de que se encontraran en su cartera 44 gramos de cocaína distribuidos en pequeños envoltorios.

La resolución judicial señala que la mujer no formaba parte inicialmente de la investigación, pero su situación procesal quedó comprometida a partir de los elementos secuestrados durante el allanamiento.

Un antecedente que lo convirtió en uno de los prófugos más buscados

Carlos Fiordelino posee antecedentes vinculados al narcotráfico que lo colocaron durante años en el radar de las fuerzas federales.

En 2011 fue acusado en una causa por tráfico de estupefacientes iniciada tras el secuestro de un cargamento de 227 kilos de marihuana en la localidad bonaerense de Junín.

Meses después logró escapar de una alcaidía en Rosario y permaneció prófugo durante varios años, siendo considerado por distintos organismos de seguridad como uno de los narcotraficantes más buscados del país.

Finalmente fue recapturado en julio de 2016 en Escobar, provincia de Buenos Aires, durante un operativo encabezado por la Delegación de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de Zárate-Campana.

En aquella oportunidad se le secuestraron estupefacientes, una importante suma de dinero en efectivo y armamento de guerra.

Según consta en los registros judiciales, desde marzo de 2025 gozaba del beneficio de libertad condicional otorgado por el Tribunal Oral Federal N° 1 de Rosario, habiendo fijado residencia en la provincia de Corrientes.

Ahora, tras el procedimiento realizado en Entre Ríos y el procesamiento dispuesto por la Justicia Federal de Concordia, vuelve a quedar en el centro de una investigación por narcotráfico de gran magnitud.

Con información de Gabriel Di Nicola de La Nacion

Redacción de 7Paginas