La puesta en marcha de una campaña de reempadronamiento de afiliados constituye una de las primeras acciones para normalizar el funcionamiento de la obra social, que había sido dada de baja tras comprobarse un proceso de vaciamiento y numerosas anomalías durante la gestión anterior.
Cabe recordar que el ex secretario general Alcides Camejo enfrenta actualmente una causa penal por presunta malversación de fondos y lavado de activos, en el marco de las investigaciones sobre la administración del sindicato y de la obra social.
En diálogo con 7Paginas, el interventor del SOF, Iván Amaro, explicó que el pasado 3 de junio el Ministerio de Salud y la Superintendencia de Servicios de Salud emitieron la resolución que restituye el alta de la obra social.
Sin embargo, aclaró que el organismo otorgó un plazo de 180 días para regularizar todas las deficiencias administrativas detectadas.
«Así como hubo una resolución de baja, hoy tenemos una resolución de alta, pero con 180 días para corregir todas las irregularidades que encontramos y poner nuevamente en funcionamiento la obra social», señaló.
En ese contexto, indicó que una de las prioridades es realizar un reempadronamiento completo de los trabajadores y sus grupos familiares.
«Hemos detectado que en muchos casos solamente figuraba el titular, porque era quien tenía el descuento obligatorio, pero no estaban registrados el cónyuge ni los hijos. Necesitamos reconstruir toda esa información», explicó.
Inscripción online y presencial
La campaña ya comenzó a difundirse a través de las redes sociales oficiales del sindicato, donde los trabajadores pueden completar el trámite mediante un formulario digital.
Además, desde la próxima semana también estará disponible la modalidad presencial en la delegación de Chajarí y posteriormente en otras localidades de Entre Ríos y Corrientes.
Amaro informó que habrá equipos recorriendo empresas y zonas productivas de Concordia, Chajarí, Mocoretá, Monte Caseros, Bella Vista y otras localidades para facilitar el reempadronamiento.
«La información administrativa estaba completamente devastada. No encontramos archivos físicos ni sistemas informáticos que nos permitan saber quiénes eran realmente los afiliados. Por eso este trabajo es fundamental», afirmó.
Se deben regularizar balances desde 2019
El interventor explicó que la tarea de normalización va mucho más allá del padrón de afiliados.
Entre las principales exigencias impuestas por la Superintendencia figura la reconstrucción de toda la documentación contable correspondiente a los últimos años.
«Tenemos que presentar balances que nunca fueron confeccionados desde 2019. Es un trabajo muy complejo porque debemos reconstruir toda la información financiera de una obra social donde, además, prácticamente no existían prestaciones médicas», sostuvo.
En paralelo, indicó que también trabajan en la conformación de una cartilla médica, la implementación del Programa Médico Obligatorio (PMO) y la reactivación del sistema de reintegros para comenzar a brindar cobertura efectiva a los trabajadores.
Transparencia y fin del manejo irregular de fondos
Amaro también aprovechó la oportunidad para enviar un mensaje a productores y cámaras empresariales vinculadas al sector frutícola, solicitando acompañamiento durante esta etapa de reorganización.
En ese sentido, remarcó que todas las retenciones sindicales y aportes a la obra social deberán realizarse exclusivamente mediante transferencias bancarias.
«No existe más el dinero en mano. Queremos terminar definitivamente con la corrupción que durante años afectó al sindicato y a la obra social. Todo debe hacerse por los canales oficiales y con total transparencia», enfatizó.
Asimismo, informó que la intervención reactivó las inspecciones laborales y las recorridas por establecimientos productivos utilizando uno de los vehículos recuperados por la administración actual.
También avanzan las mejoras en la sede sindical
Además del trabajo administrativo, la intervención inició obras de recuperación en la sede central del sindicato, ubicada en Concordia.
Según explicó Amaro, uno de los principales problemas era el grave deterioro edilicio.
«El tercer piso se llovía más adentro que afuera. Realizamos una importante inversión para reparar los techos y ahora estamos avanzando con trabajos de pintura y mejoras estructurales tanto en el exterior como en el interior del edificio», indicó.
Finalmente, el interventor sostuvo que una administración eficiente permitirá no solo recuperar el patrimonio de la institución, sino también garantizar prestaciones médicas de calidad para los trabajadores de la fruta de Concordia, Entre Ríos y el sur de Corrientes.
«Los fondos bien administrados nos permiten planificar obras, mejorar la atención y devolverle a los afiliados una obra social seria y transparente», concluyó.