La resolución judicial, que lleva las firmas de los vocales Pablo Jorge Garrera Allende, Clara Mondragón Pafundi y Germán Darío César Dri —quienes intervinieron tras una cadena de excusaciones de los magistrados locales por vínculos de allegamiento con el entorno del imputado—, desestimó los recursos presentados por los abogados defensores Leopoldo Lambruschini y Félix Pérez, quienes pretendían una reducción del monto de la pena. Con este veredicto, Casación convalidó lo dictado en marzo por el juez de juicio Darío Crespo.
Una tragedia al volante con un auto oficial
El hecho que conmocionó a la provincia se desencadenó durante la madrugada de un día feriado, alrededor de las 4:30 horas, a la altura del kilómetro 123 de la Ruta 39, entre Caseros y Herrera. Ruiz Orrico conducía un automóvil Volkswagen Passat perteneciente a la flota oficial del Gobierno de Entre Ríos bajo los efectos del alcohol, registrando pericialmente entre 1,52 y 1,59 gramos de alcohol por litro de sangre, triplicando el límite permitido.
Debido a su estado, el entonces funcionario invadió de forma imprudente el carril contrario e impactó de frente contra un Chevrolet Corsa en el que se trasladaban Brian Adrián Izaguirre (32), Lucas Marcelo Izaguirre (26), Leonardo Iván Almada (33) y Axel Maximiliano Rossi (23). Los cuatro jóvenes, operarios del Frigorífico Fadel de Pronunciamiento, se dirigían a cumplir con su jornada laboral y fallecieron de forma instantánea.
La violencia del impacto provocó que el Corsa fuera desplazado casi veinte metros hacia atrás. Tras la colisión, si bien el sistema informático del Passat quedó inutilizable, el velocímetro mecánico del vehículo oficial quedó detenido marcando los 150 km/h.
El reclamo de las familias: «Necesito que la sentencia quede firme»
A pesar de la ratificación de la pena de prisión efectiva y una inhabilitación especial de 9 años para conducir vehículos motorizados, Ruiz Orrico continuará provisionalmente en libertad sujeta a restricciones de conducta hasta que el fallo adquiera fuerza de cosa juzgada, dado que la defensa cuenta con la instancia de recurrir ante el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos (STJ). Esta situación intermedia motivó una desgarradora y profunda carta abierta de Lorena Dubbini, madre de los hermanos Brian y Lucas Izaguirre:
“Hoy la Justicia confirmó la condena. Muchas personas me preguntan si estoy feliz… y la verdad es que no. Siento un pequeño alivio porque una vez más quedó demostrado quién fue el responsable de arrebatarles la vida a nuestros hijos. Pero mi corazón no puede sentir paz cuando todavía sé que queda una instancia más y que debemos seguir esperando. No perdí un hijo… perdí a dos”, expresó Dubbini.
En su mensaje, la madre agradeció el acompañamiento de la comunidad y de los abogados querellantes, pero remarcó la urgencia de finalizar el periplo judicial: “Como mamá, necesito que la sentencia quede firme. Necesito sentir que este camino tan largo termina con la justicia que Brian, Lucas, Axel y Leonardo merecen. Nada me devolverá a mis hijos. Esa condena la llevo yo y mi familia para toda la vida”.
Solidez técnica frente a los planteos de la defensa
Durante las etapas previas del debate, las querellas particulares —coordinadas por los letrados Mario Arcusin y Leandro Rossati— habían calificado el obrar de Orrico como «temerario», señalando que al ocupar un cargo público decidió conscientemente elevar el riesgo permitido al conducir alcoholizado. Por su parte, la defensa técnica del imputado había centrado sus argumentos en cuestionar el alcance del reproche jurídico y la dosificación de la pena, planteos que fueron finalmente desestimados por el tribunal revisor de Casación.
El abogado querellante Mario Arcusin valoró el fallo de los camaristas como técnicamente inobjetable y consideró que las pretensiones de los defensores carecen del sustento jurisprudencial necesario para revertir la condena en las instancias superiores que restan.
Con informacion de Ahora Entre Rios
Redaccion de 7Paginas