El Gobierno de Entre Ríos pondrá en marcha un nuevo sistema de provisión de alimentos para los comedores escolares con el objetivo de dejar atrás un modelo que, según sostiene la administración provincial, funcionó durante más de dos décadas con irregularidades, diferencias en la calidad de los productos y escasos mecanismos de control.
La reforma fue oficializada mediante el Decreto Nº 852/2026 y contempla un cambio profundo en la modalidad de abastecimiento de desayunos y meriendas para cerca de mil escuelas entrerrianas.
La decisión ya despertó una fuerte polémica. Sindicatos docentes, nutricionistas y comerciantes de distintos puntos de la provincia expresaron su rechazo al nuevo esquema, ya que elimina el sistema de tarjetas mediante el cual los directivos adquirían los alimentos en comercios locales y lo reemplaza por un mecanismo de compra centralizada y distribución a cargo de una empresa adjudicataria.
Un sistema que comenzó a revisarse hace dos años
Desde el Ejecutivo provincial explicaron que el nuevo modelo comenzó a diseñarse hace casi dos años, luego de detectar importantes falencias en el funcionamiento del sistema vigente.
Entre las principales observaciones señalaron diferencias en la calidad de los alimentos que recibían las escuelas, variaciones de precios para productos similares, dificultades para ejercer controles homogéneos y una importante carga administrativa para directivos y docentes, quienes debían encargarse de realizar compras, buscar proveedores y administrar los fondos destinados a la alimentación escolar.
Cómo fue el proceso de licitación
El expediente administrativo se inició en agosto de 2025 y el llamado a licitación pública fue autorizado en abril de este año, luego de la elaboración de los pliegos y de la intervención de los organismos técnicos y de control.
Durante el proceso participaron dos empresas. Una de ellas fue desestimada por incumplimientos administrativos y documentales establecidos en los pliegos, mientras que la restante cumplió con todos los requisitos técnicos, administrativos y de calidad exigidos.
Desde el Gobierno aclararon a 7Paginas, que la adjudicación se realizó conforme a los criterios fijados en la Licitación Pública Nº 02/26, independientemente del lugar de radicación de la empresa adjudicataria.
Qué cambia con el nuevo esquema
Con la implementación del nuevo sistema, el Estado provincial centralizará la compra, logística y distribución de alimentos no perecederos destinados a desayunos y meriendas escolares.
Según el Ejecutivo, esta modalidad permitirá:
Garantizar los mismos estándares de calidad nutricional en toda la provincia.
Asegurar la trazabilidad de los productos desde su origen hasta cada establecimiento educativo.
Unificar criterios de compra.
Liberar a las escuelas de tareas administrativas vinculadas a la adquisición de alimentos.
El objetivo, sostienen, es mejorar tanto la calidad del servicio como los mecanismos de control sobre los recursos públicos.
Contratación bajo Orden de Compra Abierta
El Gobierno precisó además que la contratación fue realizada bajo la modalidad de Orden de Compra Abierta, un mecanismo previsto en la normativa de contrataciones del Estado.
Esto implica que el monto establecido en la licitación constituye únicamente un límite máximo estimado para garantizar el abastecimiento durante la vigencia del contrato y no representa un gasto ya ejecutado ni comprometido en su totalidad.
La ejecución final dependerá del consumo efectivo registrado durante los ciclos lectivos comprendidos en el contrato.
Mayor control y denuncias por irregularidades
Uno de los principales argumentos de la reforma es fortalecer los controles sobre una política pública considerada sensible.
Desde el inicio de la gestión, el Gobierno incrementó las auditorías sobre el funcionamiento de los comedores escolares. Ese trabajo, según informaron oficialmente, permitió detectar irregularidades que derivaron en 10 denuncias penales en distintas localidades entrerrianas, además de la apertura de sumarios administrativos y otras actuaciones internas.
El director general de Comedores Escolares, Lautaro Azzalini, sostuvo que la actual administración no permitirá desvíos de fondos públicos.
«Así sea una sola denuncia o un solo desvío de fondos públicos, este Gobierno no lo va a permitir. Durante muchos años se consolidó un sistema con debilidades en los controles, demasiadas intermediaciones y situaciones que nunca se revisaban porque cualquier intento de modificarlo era presentado como un ataque a la escuela o a la alimentación de los chicos. Nuestra responsabilidad es exactamente la contraria: cuidar los recursos públicos para garantizar una mejor alimentación», afirmó.
Mejor calidad nutricional
Otro de los ejes de la reforma apunta a mejorar el valor nutricional de los alimentos que recibirán los alumnos.
De acuerdo con el Gobierno provincial, la empresa adjudicataria está especializada en la elaboración de alimentos fortificados para instituciones educativas y presentó una propuesta que cumple con los requerimientos nutricionales establecidos en la licitación.
Los productos incorporan vitaminas y minerales esenciales, poseen un perfil de grasas saludables y no contienen conservantes ni colorantes, según las especificaciones técnicas.
Al respecto, Azzalini remarcó que el objetivo no es solamente garantizar un desayuno o una merienda, sino mejorar su calidad nutricional.
«En muchos casos el sistema anterior terminaba ofreciendo productos de bajo valor nutricional. Lo que buscamos ahora es que la calidad de los alimentos sea la misma en toda la provincia y responda a criterios técnicos definidos por especialistas», concluyó.
Mientras el Gobierno sostiene que la reforma permitirá transparentar el sistema y optimizar la alimentación escolar, distintos sectores educativos y comerciales mantienen su rechazo a la medida, por lo que el debate sobre el nuevo esquema de provisión de alimentos continúa abierto en Entre Ríos.