Un detallado informe elaborado por la fundación Fundar encendió las alarmas sobre el crítico escenario que atraviesa el entramado productivo argentino. Según el Monitor Mensual de Empresas, correspondiente a mayo de 2026 y elaborado a partir de registros oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), la Argentina perdió 30.633 empresas desde diciembre de 2023.
La cifra representa una contracción del 6% del total de las firmas que operaban en el país al inicio de la actual gestión, configurando la caída más pronunciada registrada para los primeros 30 meses de un mandato gubernamental. Solamente durante mayo, se sumaron 2.371 cierres de unidades productivas respecto de abril, acumulando 16 meses consecutivos de retroceso mensual y 27 meses seguidos de bajas en la comparación interanual. En la actualidad, el número total de firmas en el país se ubica en 481.724.
Los rubros más afectados y las contadas excepciones
El análisis por rama de actividad revela la profundidad de la crisis: 15 de los 18 sectores relevados cayeron en mayo de forma intermensual.
Los más castigados: Desde finales de 2023, las mayores contracciones acumuladas se observan en transporte y almacenamiento (-17,05%) e industria manufacturera (-13,81%). Asimismo, alojamiento y gastronomía registró la mayor caída durante el último mes (-1,38%).
Impacto federal: El fenómeno alcanza a casi todo el territorio nacional. En la comparación acumulada desde finales de 2023, 23 de las 24 jurisdicciones perdieron empresas —con La Rioja (-18,87%), Catamarca (-14,09%) y Tierra del Fuego (-13,56%) a la cabeza—. Neuquén fue la única provincia en sumar firmas (+1,6%), apalancada por la actividad en Vaca Muerta.
Crece el sector energético y de servicios: En la otra cara de la moneda, el rubro de electricidad y gas creció un 0,25% mensual (1,74% acumulado), mientras que los servicios administrativos encabezan las mejoras acumuladas desde fines de 2023 con un incremento del 8,15%.
Casos emblemáticos, cierres industriales y nuevos anuncios
El reporte documenta severas reestructuraciones y persianas que bajaron definitivamente en marcas reconocidas. Firmas como Will Der (textil), Unilever (cierre de la planta de deshidratados Knorr), Granja Tres Arroyos (desvinculación de 250 trabajadores), Tía Maruca (cierre en San Juan) e Indumentaria Catamarca adujeron caídas drásticas en el consumo masivo, sobreoferta y la creciente competencia de productos importados. En el rubro de electrodomésticos, Peabody cesó la producción nacional tras 16 años para mudar sus procesos a Paraguay e importar.
Pese al contexto recesivo general, se informaron importantes proyectos de inversión privada a gran escala. Mercado Libre inauguró un centro logístico de 60.000 m² en Córdoba dentro de su plan de USD 3.400 millones para este año; al tiempo que se anunciaron avances en la planta de urea de Pampa Energía, la ampliación de Compañía MEGA y el desarrollo de litio a cargo de Zijin Mining en Catamarca bajo el régimen RIGI.