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Vecinos de la zona sur de Concordia difundieron estudios sobre el material que se deposita en sus viviendas

Los vecinos realizaron una reunión abierta para compartir los resultados de análisis efectuados por investigadores de la Universidad Nacional de San Luis sobre muestras recolectadas en distintas viviendas. Aseguraron que el fenómeno cambió en las últimas semanas, aunque continúa la presencia de material particulado. Piden avanzar con nuevos estudios para determinar su procedencia y medir la calidad del aire.
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Redacción 7Paginas

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Vecinos de los barrios Las Tejas y San Jorge de Concordia llevaron adelante una reunión abierta con el objetivo de compartir los resultados de estudios realizados sobre muestras del material que, según manifiestan, continúa depositándose en sus viviendas, además de intercambiar información y definir los próximos pasos frente a una problemática que vienen planteando desde hace varios meses.

Durante el encuentro, los vecinos expusieron las conclusiones de análisis realizados por investigadores del Instituto de Investigaciones en Tecnología Química (INTEQUI), dependiente de la Universidad Nacional de San Luis y el CONICET, a partir de muestras recolectadas en diferentes domicilios.

Según explicaron, el objetivo de recurrir a una institución científica independiente fue responder una pregunta que vienen formulando desde hace tiempo: qué es el material que llega y se deposita en sus viviendas.

Un material compatible con MDF

De acuerdo con el informe presentado por los vecinos, los estudios realizados mediante microscopía electrónica de barrido y termogravimetría determinaron que las muestras analizadas presentan características “compatibles con las de un material manufacturado tipo MDF”.

El MDF, sigla de Medium Density Fiberboard o tablero de fibras de densidad media, es un material lignocelulósico manufacturado elaborado a partir de fibras de madera y otros componentes utilizados durante procesos industriales.

Los investigadores observaron fibras y fragmentos cuyas características morfológicas y comportamiento térmico resultaron compatibles con las descriptas para residuos de MDF.

Sin embargo, los vecinos remarcaron especialmente el alcance del estudio. Las muestras fueron recolectadas y enviadas por particulares, por lo que el informe caracteriza exclusivamente el material recibido y no determina su origen, fabricante ni fuente de emisión.

Por ese motivo, aclararon a 7Paginas, que no presentan el análisis como una prueba de que el material provenga de la planta de EGGER, sino como una caracterización científica independiente de aquello que encontraron depositado en sus viviendas.

“Consideramos que ese resultado justifica, como mínimo, continuar investigando seriamente su procedencia”, señalaron.

Aseguran que el material cambió, pero no desapareció

Durante la reunión también se hizo referencia a una modificación en las características visibles del material observado en las últimas semanas.

Los vecinos señalaron que disminuyó considerablemente la presencia de partículas grandes y fibrosas, a las que algunos denominaban coloquialmente “algodón de azúcar”.

Actualmente, según describieron, predominan partículas mucho más finas, similares a un polvo o talco, que continúan depositándose sobre vehículos, techos y distintas superficies de las viviendas.

Tras conocer los resultados, los vecinos mantuvieron además un encuentro con científicas vinculadas al análisis para comprender el alcance de las conclusiones y conocer qué estudios deberían realizarse a continuación.

En ese marco, explicaron que el análisis de las muestras depositadas no permite determinar si el polvo actualmente presente en el aire contiene partículas PM10, PM2.5 o PM1, para lo cual serían necesarias mediciones directamente en el aire del barrio mediante equipamiento específico.

Ese es uno de los próximos objetivos que se plantearon los vecinos.

“No queremos que EGGER se vaya”

Durante el encuentro, los vecinos volvieron a remarcar que su planteo no apunta al cierre de la planta industrial ni desconoce la importancia de la actividad productiva y el empleo que genera en Concordia.

“No buscamos que EGGER se vaya de Concordia”, expresaron, al tiempo que sostuvieron que producción, desarrollo y empleo deben poder convivir con el derecho de los vecinos a una buena calidad de vida.

En ese sentido, plantearon la necesidad de que la empresa pueda determinar el origen de las emisiones y adoptar las medidas necesarias para evitar que el material llegue a los barrios linderos.

“Si una compañía internacional puede trabajar bajo altos estándares ambientales en otros lugares del mundo, aspiramos a que esos mismos estándares sean también una realidad para quienes vivimos en Las Tejas y San Jorge”, manifestaron.

Reclamo por el diálogo con la empresa

Los vecinos también hicieron referencia al vínculo que mantuvieron durante los últimos meses con representantes de EGGER y autoridades municipales.

Según expresaron, participaron de distintas reuniones y respetaron los tiempos planteados para implementar mejoras. Sin embargo, señalaron que durante el último encuentro realizado en la Municipalidad se produjo una situación que consideraron desafortunada.

De acuerdo con su relato, una representante de la empresa les habría planteado que debían valorar los puestos de trabajo generados por la compañía y que sus reclamos estaban haciendo perder tiempo al intendente.

Frente a esa situación, los vecinos remarcaron: “Preguntar por nuestra salud, por nuestro ambiente y por nuestra calidad de vida no es hacer perder el tiempo a nadie”.

“Queremos mejores estándares”

Los vecinos sostuvieron que continuarán apostando al diálogo, pero también a la realización de estudios científicos independientes que permitan obtener respuestas concretas.

“Queremos que EGGER invierta, encuentre el origen de estas emisiones y adopte las medidas necesarias para que sus operaciones puedan convivir adecuadamente con el barrio que tiene al lado”, expresaron.

Finalmente, destacaron a 7Paginla creciente participación de familias de Las Tejas y San Jorge en las reuniones y señalaron que pretenden continuar trabajando con profesionales e instituciones independientes, evitando realizar afirmaciones que no puedan ser demostradas científicamente.

“Hoy sabemos más que hace algunos meses. Sabemos que el material analizado no fue caracterizado simplemente como madera sin procesar, sino como compatible con un material lignocelulósico manufacturado tipo MDF. Y sabemos también que todavía quedan preguntas fundamentales por responder”, señalaron.

Y cerraron con una definición que resume el reclamo vecinal: “Nuestra salud no es una pérdida de tiempo. Nuestra calidad de vida no es una pérdida de tiempo. Y querer saber qué respiramos y qué se deposita todos los días en nuestras casas tampoco lo es”.