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Niño: El Dr. Saúre anticipó que los evacuados podrían llegar a 3.500 y puso en duda la realización del Carnaval de Concordia

El coordinador del COES de Concordia, Diego Saúre, advirtió que el fenómeno de El Niño podría generar un escenario de creciente prolongado y con varios picos, similar al registrado en 2015. Señaló que el municipio ya trabaja para disponer de unas 1.000 plazas de evacuación, pero estimó que podrían ser necesarias entre 3.000 y 3.500. También confirmó que se evalúa utilizar los galpones del Corsódromo como centros de evacuación, por lo que no pudo garantizar la realización del Carnaval 2027.
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El coordinador del Comité de Operaciones de Emergencias Sanitarias (COES) de Concordia, Dr. Diego Saúre, brindó detalles sobre el trabajo que se viene realizando ante la posibilidad de una nueva crecida del río Uruguay asociada al fenómeno de El Niño y reconoció que el escenario que se proyecta obliga a extremar la planificación.

En diálogo con el programa Punto de Inflexión, que se emite por Radio Rivadavia Concordia, Saúre sostuvo que la situación “nos tiene a todos preocupados y ocupados” y explicó que, de acuerdo con los análisis y la información que reciben de organismos especializados, podría tratarse de un fenómeno prolongado.

“Concordia ya tuvo cuatro inundaciones asociadas a fenómenos de El Niño y, históricamente, las cuatro se comportaron de manera similar: tuvieron picos de creciente, luego bajaba el agua y volvía a crecer”, explicó.

En ese sentido, señaló que actualmente se suma otro factor: la importante cantidad de agua que podría acumularse en la región y la saturación de los suelos. “Tenemos la tierra saturada, húmeda, entonces no absorbe rápidamente. Eso va a hacer que se prolongue en el tiempo”, indicó.

Si bien aclaró que todavía no se puede establecer con precisión cuál será el nivel máximo de la creciente, admitió que los escenarios que se analizan podrían ser comparables con la inundación de 2015.

Podrían ser evacuadas hasta 3.500 personas

Uno de los datos más relevantes aportados por Saúre fue la cantidad de personas que eventualmente deberían ser trasladadas a centros de evacuación.

El funcionario explicó que, tomando como referencia los registros históricos, un escenario similar al de 2015 podría afectar a unas 7.000 personas, aunque eso no significa que todas deban abandonar sus hogares.

“Un 30 o 35% de esa población necesita ser evacuada. Por lo tanto, yo estoy queriendo llegar a un número de 3.000, 3.500, por lo menos, lugares para evacuados”, anticipó.

Actualmente, el municipio de Concordia cuenta con aproximadamente 1.000 plazas de evacuación, sin contabilizar los espacios que puedan aportar la Provincia y la Nación. Además, el sistema municipal tendría capacidad para elaborar y distribuir alimentos para unas 1.200 personas, cifra que podría estirarse hasta unas 1.500.

Saúre remarcó que será indispensable la participación de otros organismos y fuerzas de seguridad para ampliar la capacidad de respuesta.

Entre los espacios que ya comenzaron a ser relevados aparecen gimnasios y establecimientos educativos, aunque el coordinador del COES consideró que las escuelas deberían ser “la última opción”, debido a que su utilización como centros de evacuación afectaría el normal dictado de clases.

También se prevé contar con instalaciones del Ejército. El Regimiento de Concordia ofreció su SUM, con capacidad para albergar aproximadamente 70 personas, mientras que se trabaja en la articulación con organismos provinciales y nacionales.

Un protocolo para administrar la emergencia

Saúre explicó que una de las principales tareas que lleva adelante el COES es establecer un protocolo escrito para actuar ante una emergencia de grandes dimensiones.

En ese marco, se trabaja con especialistas en el denominado Comando Único de Incidentes, un sistema de gestión de crisis utilizado internacionalmente y que permite determinar con anticipación qué recursos están disponibles, quién es responsable de cada tarea y cómo deben coordinarse las distintas áreas.

“¿Tenemos que cocinar a la población evacuada? ¿Dónde se cocina? ¿Quién provee el alimento? ¿Quién cocina? ¿De dónde sale el gas? ¿Cómo trasladamos la comida? ¿Quién pone combustible? Todo eso es el proceso, el método de gestión”, ejemplificó.

El objetivo es evitar que, durante una emergencia, las responsabilidades queden libradas a la improvisación.

Un sistema permitirá anticipar qué zonas se inundarán

Otro de los avances destacados por el funcionario es el desarrollo de una herramienta informática elaborada conjuntamente entre el municipio y el Ejército, que permite cruzar información territorial, censos, alturas del río y sectores potencialmente afectados.

“Vos le cargas la altura del río, 14, y te muestra cómo entra el agua en la ciudad, qué casas van a estar afectadas, qué zonas y qué población vas a tener que movilizar”, explicó.

La herramienta permitirá trabajar con datos más precisos y determinar con mayor anticipación qué sectores deberán ser evacuados.

Además, el municipio está adaptando una aplicación utilizada por agentes territoriales para incorporar información relevante sobre las personas que eventualmente necesiten asistencia especial.

Se busca identificar, entre otras cuestiones, a pacientes insulinodependientes, oxigenodependientes o electrodependientes, así como establecer quiénes pueden autoevacuarse y quiénes necesitan asistencia para trasladarse.

“Cuanto más información fidedigna tenga previo al evento, siempre mejor en la gestión”, sostuvo Saúre.

Trabajos en la Defensa Sur

En relación con la Defensa Sur, el coordinador del COES confirmó que se realizaron tareas sobre el sistema de bombeo y que se trabaja para contar con grupos electrógenos de gran capacidad ante un eventual corte de energía.

También solicitó realizar mediciones topográficas para determinar con precisión las cotas de distintos puntos de la defensa, ya que consideró insuficiente manejar solamente una cifra general sobre su altura.

“Todos hablamos que es de 18 metros, pero tiene que estar medido con precisión: 18 en tal lado y 60 en tal otro”, explicó.

El funcionario también señaló que se analiza con la Cooperativa Eléctrica la posibilidad de sectorizar eventuales cortes de energía durante una inundación, debido al riesgo que representa el contacto del agua con las instalaciones eléctricas.

A su vez, se trabaja con los organismos responsables de la operación del río y la represa de Salto Grande para contar con información que permita anticipar los movimientos de la creciente.

Los galpones del Corsódromo, entre los lugares previstos

Uno de los puntos que generó mayor preocupación entre los amantes del Carnaval fue la confirmación de que los galpones del Corsódromo forman parte de los espacios que podrían ser utilizados para alojar a familias evacuadas.

Saúre explicó que el municipio ya analiza disponer de esos lugares para ampliar la capacidad de respuesta. Incluso mencionó que, una vez finalizado el período de utilización de los galpones por parte de los estudiantes, podrían ser destinados a la emergencia.

También indicó que se habló con representantes de las comparsas para que retiren los elementos almacenados allí, con el objetivo de liberar espacio.

“Vamos a usar los galpones del Corsódromo”, confirmó.

Ante la consulta concreta sobre si esta situación podría poner en riesgo la realización del Carnaval de Concordia 2027, Saúre fue contundente en señalar que todavía no puede garantizar que el evento se lleve adelante.

“No sé, no te lo puedo asegurar”, respondió.

Y ante el planteo de tener que elegir entre la realización del Carnaval y la atención de una emergencia, dejó clara su prioridad: “Si yo tengo que elegir, ante un evento masivo, atiendo a la población. Hago un sorry por el Carnaval”.

De esta manera, el tradicional evento concordiense queda, al menos por ahora, condicionado por el escenario hidrológico que pueda presentar la región durante los próximos meses.

“Hay que trabajar en seco”

Finalmente, Saúre insistió en que el objetivo del COES es anticiparse al avance del agua y evitar evacuaciones de urgencia.

“Lo que uno desea es trabajar en seco, no estar sacando gente debajo del agua”, afirmó.

En ese sentido, pidió a la población mantenerse informada a través de canales oficiales y evitar la circulación de datos sin respaldo que puedan generar alarma innecesaria.

También recomendó utilizar la aplicación de CTM para seguir la evolución de las alturas del río y las alertas correspondientes.

“Tenemos que aprender de esto”, expresó Saúre al referirse a los fenómenos climáticos extremos que se vienen registrando en la región.

Concordia se prepara así para un escenario que todavía presenta incertidumbres respecto de su magnitud, pero que las autoridades ya consideran lo suficientemente serio como para activar protocolos, relevar recursos y ampliar la capacidad de evacuación antes de que el agua vuelva a convertirse en una amenaza concreta para miles de familias.

Fuente: programa Punto de Inflexion de radio Rivadavia Concordia

Redacción de 7Paginas