El exgobernador entrerriano Sergio Daniel Urribarri, su cuñado Juan Pablo Aguilera y el exministro de Cultura y Comunicación Pedro Ángel Báez pasaron la noche detenidos en la Alcaidía de Paraná y este sábado serán derivados a la Unidad Penal N° 1 de la capital provincial, donde, en principio, comenzarán a cumplir sus condenas.
Los tres fueron detenidos luego de que la Justicia ordenara la ejecución de las penas, tras quedar firme la sentencia dictada en la denominada Megacausa por delitos de corrupción.
El primero en ingresar a la Alcaidía fue Pedro Ángel Báez, quien arribó alrededor de las 21.40 en un vehículo de traslado del Servicio Penitenciario. Su ingreso se produjo por calle Córdoba.
Posteriormente llegó Juan Pablo Aguilera, quien previamente había sido notificado en la Jefatura Departamental de San Salvador y luego trasladado hacia Paraná.
Finalmente, cerca de las 2 de la madrugada, ingresó el exgobernador Sergio Urribarri.
Urribarri llegó desde Concordia
Urribarri fue notificado de la orden de detención en su domicilio de Concordia por el jefe departamental de Policía, comisario José María Rosatelli.
El exmandatario fue trasladado posteriormente en un patrullero policial hacia Paraná, acompañado por el propio jefe de la Policía Departamental.
A diferencia de Báez y Aguilera, Urribarri ingresó al edificio por el portón del garaje ubicado sobre calle Santa Fe, utilizado por miembros del Superior Tribunal de Justicia y con acceso directo a la Alcaidía.
Desde allí fue trasladado al sector donde permaneció alojado durante la noche.
La Corte Suprema dejó firme las condenas
Las detenciones fueron ordenadas por el Tribunal de Juicios y Apelaciones luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimara, el jueves 3 de septiembre, los recursos extraordinarios presentados por Urribarri, Báez y Aguilera.
Con esa decisión quedó firme la condena impuesta por la Justicia entrerriana en el marco de la Megacausa por delitos de corrupción.
En la misma resolución, dictada en el expediente CSJ 2226/2024, el máximo tribunal también rechazó los planteos de Gerardo Caruso, Corina Cargnel, Emiliano Giacopuzzi y Luciana Almada, dejando firmes la totalidad de las condenas dictadas en el megajuicio.
Tras la resolución, el Ministerio Público Fiscal solicitó la detención inmediata de Urribarri, Aguilera y Báez ante un posible peligro de fuga.
Esta mañana ingresarán a la UP1
Luego de permanecer durante la noche en la Alcaidía, los tres condenados serán trasladados este sábado a la Unidad Penal N° 1 de Paraná.
En principio, volverían a ser alojados en el sector que había sido acondicionado especialmente para ellos en noviembre de 2024.
La celda, de aproximadamente 3 por 4 metros, había sido utilizada originalmente como depósito y, tiempo atrás, como alojamiento para funcionarios del sistema penitenciario provenientes de otras localidades.
El lugar fue reacondicionado para permitir que los tres permanezcan en un mismo espacio, pero separados del resto de la población carcelaria por cuestiones de seguridad.
El sector cuenta con una cama individual y una cama cucheta, además de baño, una sala destinada a visitas y un pequeño patio interno.
Durante su anterior detención, Urribarri ocupó la cama individual, mientras que Báez y Aguilera utilizaron la cama cucheta.
Las defensas pidieron prisión domiciliaria
Los abogados defensores de Urribarri, Leopoldo Cappa, y de Báez, Ignacio Díaz y José Velázquez, habían solicitado que sus defendidos no fueran enviados a la Unidad Penal y que se les concediera prisión domiciliaria.
La defensa de Urribarri argumentó que el exgobernador nunca intentó eludir la acción de la Justicia y presentó documentación médica que señala que atravesaría un cuadro de trastorno de estrés postraumático.
Por ese motivo solicitaron que pudiera cumplir la condena en su domicilio, bajo el acompañamiento de sus familiares y médicos.
En el caso de Báez, sus defensores plantearon problemas de salud vinculados con un cuadro crónico de dolor abdominal y pérdida de peso, además de trastornos digestivos que, según indicaron, se habrían agravado durante el último año.
Como alternativa a la prisión domiciliaria, solicitaron un régimen de semidetención, que permitiría a Báez permanecer durante el día en su domicilio para realizar tratamientos y controles médicos y regresar al establecimiento penitenciario para pernoctar.
Ahora, la jueza de Ejecución y Medidas de Seguridad, Cecilia Bértora, deberá resolver los planteos que eventualmente presenten las defensas respecto de las condiciones de cumplimiento de las penas.
Con informacion de Analisis digital
Redaccion de 7Paginas