El exgobernador de Entre Ríos Sergio Urribarri, el exministro de Comunicación y Cultura Pedro Báez y el exfuncionario legislativo Juan Pablo Aguilera comenzaron a cumplir sus condenas de prisión efectiva en la Unidad Penal N°9 “El Potrero” de Gualeguaychú, donde fueron alojados en el pabellón destinado a adultos mayores.
Los tres llegaron durante la mañana de este viernes a la unidad carcelaria ubicada a pocos kilómetros de Gualeguaychú, luego de que el Servicio Penitenciario de Entre Ríos resolviera su traslado desde la Unidad Penal N°1 de Paraná.
El director principal del Servicio Penitenciario entrerriano, Alejandro Mondragón, explicó en declaraciones a Radio Máxima que el sector elegido para los tres condenados es un pabellón colectivo que actualmente alberga a otros internos.
“En 2024 nosotros ocupamos parte del hospital modular para crear un pabellón de adultos mayores, donde hoy hay 13 internos. El sector va a ser ese, van a compartir pabellón”, explicó.
¿Cómo es el pabellón?
El espacio cuenta con 17 celdas individuales, además de dos baños de uso común, una cocina equipada con heladera y un patio compartido.
Las celdas tienen aproximadamente 3 por 4 metros y cuentan con una cama y una mesa de luz. El sector dispone además de cámaras de seguridad con monitoreo permanente.
Según explicó Mondragón, durante el día las celdas permanecen comunicadas a través del pasillo y los internos comparten los espacios comunes. El patio puede utilizarse hasta las 17 horas, cuando se produce su cierre.
El pabellón fue conformado para alojar principalmente a personas mayores de 60 años. Algunos internos presentan problemas de salud y otros cumplen condenas por delitos de abuso.
En cuanto al entretenimiento, existe un televisor colectivo en el comedor y los internos también pueden disponer de un televisor propio en sus celdas. La condición es que no sea un dispositivo Smart, debido a que no está permitido contar con conexión a internet.
Tampoco podrán utilizar teléfonos celulares.
Sin privilegios especiales
El funcionario penitenciario aseguró que Urribarri, Báez y Aguilera no tendrán un régimen diferencial por su condición de exfuncionarios.
Sobre la alimentación, explicó que los internos pueden retirar la comida y consumirla en los espacios comunes o en sus celdas. También existe la posibilidad de cocinar en el pabellón o consumir alimentos que acerquen sus familiares, de acuerdo con las normas penitenciarias.
“No van a tener beneficios especiales, sino los mismos de quienes ocupan ese pabellón”, remarcó Mondragón.
¿Por qué fueron trasladados a Gualeguaychú?
El director del Servicio Penitenciario explicó que la decisión de trasladarlos surgió del propio organismo y estuvo vinculada a las condiciones de infraestructura y seguridad.
“Nosotros consideramos que la Unidad Penal de El Potrero es un lugar más adecuado para que se cumpla la condena, hay más espacio, es más tranquilo y podemos garantizar la seguridad”, sostuvo.
Mondragón explicó que los tres habían permanecido inicialmente en un sector de la Unidad Penal N°1 de Paraná, pero esa dependencia actualmente alberga a unos 1.065 internos y dispone de cada vez menos espacios.
También señaló que, por tratarse de un exgobernador y dos exfuncionarios de alto rango, el Servicio Penitenciario debe adoptar medidas para garantizar su seguridad y evitar eventuales conflictos de convivencia.
“Hay que ser sinceros y realistas, estamos hablando de un exgobernador de dos mandatos. Y nosotros, así como cuidamos la seguridad de internos abusadores, de las fuerzas de seguridad y demás, en este caso lo tenemos que hacer igual”, afirmó.
Y agregó que la tarea penitenciaria consiste en individualizar cada caso, cada interno y cada causa para procurar que no existan problemas de convivencia.
Las condenas
Sergio Urribarri, de 67 años, fue condenado a ocho años de prisión efectiva e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por los delitos de negociaciones incompatibles con la función pública y peculado.
La condena está vinculada con el esquema de contratación de publicidad oficial y otros hechos investigados durante sus gestiones como gobernador de Entre Ríos. La sentencia quedó firme luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimara los recursos de la defensa, lo que derivó en su detención.
De acuerdo con los plazos informados, Urribarri deberá cumplir su condena hasta el 15 de julio de 2034.
Por su parte, Pedro Báez, exministro de Comunicación y Cultura, fue condenado a seis años y seis meses de prisión efectiva e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, tras ser considerado partícipe primario de los delitos de negociaciones incompatibles con la función pública y peculado.
Su pena está prevista hasta el 22 de mayo de 2031.
En tanto, Juan Pablo Aguilera, exfuncionario legislativo y cuñado de Urribarri, recibió una condena de seis años y seis meses de prisión efectiva por su participación en el mismo esquema investigado. Su pena se extendería hasta el 12 de enero de 2033.
De esta manera, los tres exfuncionarios que durante años ocuparon lugares centrales en la estructura política entrerriana comenzaron una nueva etapa: ahora deberán cumplir sus respectivas condenas en el pabellón de adultos mayores de la Unidad Penal N°9 de Gualeguaychú.

