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El arroz con pollo gigante de Concordia, nuevamente con sabor solidario

El tradicional evento organizado por el Rotary Club Concordia se realizó este domingo en el Centro de Convenciones y tuvo como beneficiaria a CONIN Concordia. El Grupo Scout 435 General Francisco Ramírez volvió a acompañar la iniciativa con su trabajo voluntario.
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Redacción 7Paginas

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Una vez más, la solidaridad reunió a instituciones y vecinos de Concordia. En una mañana fresca y ventosa, el Rotary Club Concordia llevó adelante una nueva edición del tradicional arroz con pollo gigante, una propuesta que tuvo como objetivo colaborar con CONIN Concordia.

La actividad se desarrolló este domingo en el Centro de Convenciones Concordia y contó nuevamente con la participación del Grupo Scout 435 General Francisco Ramírez, integrante de Scouts de Argentina Asociación Civil, D1-Z0.

Desde las primeras horas, integrantes del Rotary y los Scouts se pusieron manos a la obra para preparar esta tradicional propuesta que, año tras año, combina gastronomía y solidaridad y permite transformar el trabajo conjunto en una ayuda concreta para la comunidad.

“Ayudamos a ayudar”

El frío y el viento no fueron un impedimento para los voluntarios, que trabajaron durante toda la jornada con el mismo objetivo: colaborar con una institución que desarrolla una importante tarea social en Concordia.

“Con el cuerpo cansado, pero con el alma satisfecha, una vez más ayudamos a ayudar”, expresaron a 7Páginas integrantes del Grupo Scout 435 General Francisco Ramírez.

La frase sintetiza el espíritu de una jornada en la que el compromiso, el voluntariado y la solidaridad volvieron a encontrarse.

El arroz con pollo gigante volvió así a demostrar que detrás de cada plato también puede haber una acción solidaria. El esfuerzo de quienes participaron permitió que una iniciativa que ya forma parte de la agenda comunitaria de Concordia tenga nuevamente un destino social.

Con el trabajo conjunto del Rotary Club Concordia, el Grupo Scout 435 General Francisco Ramírez y quienes acompañaron la propuesta, la jornada dejó algo más que el sabor de una comida compartida: dejó el valor de una comunidad que se organiza para ayudar.