Lo que durante años fue una estructura inconclusa, con mampostería a la vista y sin una función concreta, hoy comenzó a transformarse en un espacio de encuentro para la comunidad de Federación.
Se trata del Auditórium de Federación, una obra que permaneció paralizada durante la gestión municipal anterior y que fue retomada por la administración del intendente Ricardo Bravo, hasta completar su puesta en funcionamiento.
La transformación del edificio quedó reflejada recientemente con una actividad que reunió a estudiantes, docentes y músicos: los Conciertos Didácticos de la Orquesta Federaense de Cuerdas, realizados en el marco de la Pre-Feria del Libro 2026.
La escena marca un contraste con el pasado reciente del lugar. El edificio que durante años permaneció sin terminar ahora comenzó a tener una agenda y a ser utilizado para actividades vinculadas con la cultura y la educación.
Una obra que vuelve a ocupar un lugar en la ciudad
Desde la gestión de Bravo señalaron que recuperar el Auditórium implicó volver a poner en agenda una obra que había quedado relegada durante años.
En un escrito compartido con la redacción de 7Paginas, el municipio cuestionó a la administración anterior por haber dejado paralizado el proyecto y destacó que la decisión de retomarlo permitió completar la construcción y darle finalmente un destino concreto.
La discusión sobre la obra, de este modo, no se limita a su finalización. Para el actual gobierno municipal, el desafío pasa ahora por sostener su funcionamiento y convertir al Auditórium en un espacio de referencia para las actividades culturales de Federación.
Música, escuelas y cultura
Los conciertos de la Orquesta Federaense de Cuerdas fueron una de las primeras muestras del potencial que ofrece el nuevo espacio.
Con estudiantes de escuelas primarias y secundarias como protagonistas, la actividad permitió combinar educación y cultura en un edificio que ahora cuenta con las condiciones para recibir propuestas de este tipo.
El objetivo es que el Auditórium pueda albergar también a instituciones, artistas, músicos y vecinos, ampliando la oferta de actividades y generando un nuevo punto de encuentro dentro de la ciudad.
El contraste que plantea la gestión de Bravo
La recuperación del edificio también es utilizada políticamente por la actual administración para marcar una diferencia respecto de la gestión anterior.
El argumento del gobierno municipal es concreto: una obra que permaneció inconclusa durante años fue retomada, terminada y comenzó a ser utilizada por los vecinos.
En ese sentido, el Auditórium se convirtió en una de las obras que Bravo busca mostrar como parte de su gestión, no solamente por la inversión necesaria para completar el edificio, sino por la posibilidad de transformar una estructura abandonada en infraestructura cultural.
Ahora, con las puertas abiertas y una agenda que comienza a tomar forma, el Auditórium afronta una nueva etapa: dejar definitivamente atrás los años de abandono y convertirse en un espacio activo para la cultura y la educación de Federación
