La renuncia de Daniel Sergio Benítez a la Intendencia de Puerto Yeruá abrió interrogantes sobre el final de su gestión. Aunque en la nota presentada a la viceintendenta Liliana Sgüerzo el ahora exjefe comunal argumentó razones personales, familiares y de salud, desde la Asociación Artiguista local pusieron el foco en los conflictos políticos y judiciales que marcaron su paso por el municipio.
“Motivan la presente razones estrictamente personales, de índole familiar y de salud, que hacen imposible el cumplimiento de mis funciones como tal”, expresó Benítez en el escrito mediante el cual formalizó su renuncia.
Sin embargo, Rubén Bonelli, integrante de la Asociación Artiguista de Puerto Yeruá, cuestionó públicamente esa explicación y relacionó la salida del intendente con las dificultades que, según sostuvo, venía atravesando su administración.
En declaraciones al programa Puro Cuento, de Radio Plaza 94.7, Bonelli recordó el recorrido político de Benítez y puso especial énfasis en una causa judicial por violencia laboral y discriminación que terminó con una condena contra el entonces intendente y su secretaria de Gobierno y Hacienda, Silvia Bel.
La condena por violencia laboral y discriminación
El caso se tramitó ante el Juzgado Laboral N.º 4 de Concordia, a cargo del juez Roberto Elvio Masarra, a partir de una demanda promovida el 11 de marzo de 2023 por Marcela Daniela Schvin contra la Municipalidad de Puerto Yeruá, representada por Benítez y Bel.
La trabajadora denunció situaciones de violencia y discriminación en el ámbito laboral, a partir de decisiones que modificaron sus condiciones de trabajo y afectaron sus ingresos.
Según los antecedentes de la causa, Schvin había sido elegida concejal en 2007, en simultáneo con Benítez. Durante esa etapa se separó del bloque de concejales de la Lista 100, circunstancia que, de acuerdo con su presentación judicial, dio origen a los primeros conflictos con el dirigente.
En 2011 fue reelecta como concejal por una lista opositora y, en 2012, renunció a su banca para comenzar a trabajar como cajera en la Mesa de Entradas del municipio.
El 2 de marzo de 2020, mediante un decreto firmado por Benítez, fue desafectada de esa función y trasladada al área de Obras Sanitarias. Posteriormente, en 2022, otra disposición municipal modificó sus haberes mediante la quita de los códigos salariales 208, 222 y 244, según consta en los antecedentes del expediente.
La denunciante sostuvo que esas decisiones constituyeron una persecución vinculada con su posición política y que fue trasladada a otro edificio que no reunía condiciones adecuadas de higiene laboral, además de sufrir una reducción de ingresos que afectaba la economía de su grupo familiar.
La Justicia hizo lugar al reclamo y condenó a Benítez y a Silvia Bel a abonar a Schvin una suma equivalente a 13 salarios, calculados según la escala vigente para la categoría de atención de caja del área de Rentas municipal, más los intereses correspondientes desde la notificación de la demanda hasta el efectivo pago.
La sentencia también dispuso que ambos funcionarios acreditaran, dentro de los 60 días de notificado el pronunciamiento, la aprobación de un curso de capacitación en perspectiva de género dictado por la Oficina de la Mujer del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos.
Bonelli denunció que la deuda sigue impaga
Al referirse a las consecuencias económicas del fallo, Bonelli afirmó que la condena se encuentra firme y que la renuncia al cargo no libera al exintendente de sus obligaciones.
“Más allá de que renuncie al cargo de intendente, esa deuda no se extingue, así que de alguna forma Benítez va a tener que hacer frente”, sostuvo.
El dirigente también aseguró que hubo compromisos de pago que no se cumplieron y estimó que la deuda del exjefe comunal con la trabajadora, incluidos los intereses por mora, rondaría actualmente los 40 millones de pesos.
Además, señaló que Benítez habría intentado acordar una forma de pago mediante la entrega de una motocicleta, propuesta que, según su versión, fue rechazada por la damnificada.
Esos montos y las circunstancias del supuesto ofrecimiento corresponden a las declaraciones de Bonelli. La información aportada sobre el expediente establece la condena y el mecanismo de cálculo de la indemnización, pero no incluye una liquidación judicial actualizada de la deuda.
Una gestión atravesada por conflictos políticos
Bonelli también cuestionó el perfil político del exintendente y recordó sus primeros pasos en el PRO y Cambiemos, espacios desde los cuales habría evaluado competir electoralmente en 2019.
Posteriormente, Benítez se vinculó con Liliana Sgüerzo, quien había quedado al frente del municipio tras la salida del entonces intendente Fabián Cevey, en medio del conocido conflicto por terrenos en Puerto Yeruá.
Según el relato de Bonelli, Sgüerzo incorporó a Benítez como secretario de Producción y luego lo impulsó como candidato a intendente en 2019, elección que finalmente ganó.
El integrante de la Asociación Artiguista describió la gestión de Benítez como una administración de puertas cerradas y lo acusó de mantener una relación conflictiva con quienes no acompañaban políticamente al gobierno municipal.
En ese contexto, vinculó el caso de Schvin con una serie de decisiones que, según su interpretación, reflejaron un trato arbitrario hacia la trabajadora.
La renuncia abre una nueva etapa en Puerto Yeruá
La dimisión de Benítez fue presentada el martes 20 de octubre y dirigida a la viceintendenta Liliana Sgüerzo. En el escrito, el exmandatario atribuyó su decisión a razones personales, familiares y de salud.
La salida pone fin a su etapa al frente del Ejecutivo municipal y abre una nueva instancia institucional para Puerto Yeruá, mientras persisten los cuestionamientos políticos sobre su gestión.
En paralelo, el antecedente judicial vuelve a instalarse en el centro de la discusión pública: la renuncia al cargo no elimina las obligaciones económicas derivadas de una condena firme.
Por ahora, las declaraciones de Bonelli colocan el foco sobre las consecuencias políticas y judiciales que rodearon el final del mandato, aunque los motivos expresados oficialmente por Benítez para dejar la Intendencia fueron de carácter personal, familiar y sanitario.
Con informacion de Entre Rios Ahora
Redaccion de 7Paginas