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Puerto Yeruá: renunció el intendente condenado por violencia laboral, pero que nunca pagó la indemnización

Daniel Benítez dejará el cargo el 31 de octubre, mientras sigue sin cumplir las dos obligaciones impuestas por la Justicia: pagar el resarcimiento a una exempleada municipal y realizar un curso de perspectiva de género. Liliana Sgüerzo volverá a asumir la Intendencia, como ya ocurrió tras la salida de Fabián Cevey, condenado por hechos de corrupción. Desde la oposición sospechan que la renuncia también podría tener una lectura electoral rumbo a 2027.
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Redacción 7Paginas

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La renuncia del intendente de Puerto Yeruá, Daniel Benítez, dejó una situación política e institucional atravesada por una condena judicial que, según denunció el abogado de la víctima, continúa sin cumplirse. El jefe comunal, dirigente del peronismo y protagonista de la última campaña electoral nacional, dejará el cargo el próximo 31 de octubre, pero aún no habría pagado un solo peso del resarcimiento impuesto por la Justicia ni realizado el curso de capacitación en perspectiva de género que también formaba parte de la sentencia.

Benítez presentó su renuncia argumentando “razones estrictamente personales, de índole familiar y de salud” que le impedirían continuar al frente del Departamento Ejecutivo. Sin embargo, su salida generó cuestionamientos desde sectores opositores, que ponen en duda los motivos y deslizan que la decisión podría estar relacionada con el escenario electoral de 2027.

Una condena que sigue sin cumplirse

En abril de 2025, el juez del Trabajo N.º 4 de Concordia, Roberto Masara, condenó a Benítez por hechos de violencia laboral contra una exempleada municipal, quien también había sido concejal y denunció persecución política, hostigamiento y trato discriminatorio luego de distanciarse de la línea política oficialista.

La resolución judicial dio por acreditadas distintas irregularidades, entre ellas el traslado compulsivo de la trabajadora, la quita arbitraria de una parte de su salario y la falta de asignación de tareas. La condena también alcanzó a la secretaria de Gobierno de Puerto Yeruá, Silvia Bel.

Entre las sanciones se estableció el pago de una indemnización equivalente a 13 salarios vigentes de la categoría de atención de caja de Rentas del municipio. Además, Benítez y Bel debían realizar, en un plazo de 60 días, un curso de capacitación en perspectiva de género dictado por la Oficina de la Mujer del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos.

La sentencia no fue apelada y quedó firme.

Un acuerdo por $42 millones que nunca comenzó a pagarse

Ante la falta de cumplimiento, en agosto de 2026 Benítez fue intimado a formalizar un acuerdo con la denunciante. El 12 de ese mes firmó un convenio por 42 millones de pesos, que contemplaba un pago inicial de seis millones dentro de los diez días posteriores y otras 23 cuotas mensuales para completar el monto.

Pero, según confirmó el abogado de la víctima, Emiliano Delgado a Analisis Digital, el intendente no habría abonado ni siquiera el primer desembolso.

“Benítez no abonó ni el primer desembolso”, sostuvo el letrado, quien además remarcó que, pese al tiempo transcurrido, el jefe comunal tampoco habría realizado el curso de perspectiva de género ordenado por el juez.

Delgado informó que denunció el incumplimiento ante el magistrado de la causa y solicitó que las actuaciones sean remitidas al Ministerio Público Fiscal de Concordia para investigar el patrimonio y los ingresos reales de Benítez. El planteo se vincula con el argumento que el intendente habría presentado para justificar su imposibilidad de afrontar el resarcimiento.

De esta manera, la renuncia al cargo no pone fin al reclamo por el cumplimiento de la sentencia, que continúa pendiente.

Sgüerzo volverá a asumir la Intendencia

A partir del 31 de octubre, la viceintendenta Liliana Sgüerzo quedará al frente del municipio, en cumplimiento de las disposiciones que regulan la sucesión en el Departamento Ejecutivo.

No será la primera vez que le toque asumir en esas circunstancias. Sgüerzo ya había quedado a cargo de la Intendencia en 2018, luego de la renuncia de Fabián Cevey, también dirigente peronista, quien dejó el puesto tras ser condenado por peculado y fraude en un juicio abreviado vinculado con hechos de corrupción relacionados con terrenos fiscales.

Así, Puerto Yeruá volverá a tener a una viceintendenta al frente del Ejecutivo tras la salida anticipada de un jefe comunal, aunque en esta oportunidad la situación está marcada por el incumplimiento denunciado de una condena por violencia laboral.

Las sospechas políticas detrás de la renuncia

Benítez estaba al frente de la Municipalidad desde 2019 y había sido reelecto en 2023. En 2025, su nombre fue anunciado entre los dirigentes del peronismo con aspiraciones a competir por una banca en la Cámara de Diputados de la Nación, aunque finalmente ocupó el primer lugar como suplente en la lista de candidatos al Senado encabezada por Adán Bahl y tuvo participación activa en la campaña.

Ahora, su renuncia abrió interrogantes dentro del escenario político local.

 

Según datos recogidos por 7Paginas, entre sectores de la oposición municipal, algunos dirigentes consideran que la salida podría responder también a una estrategia electoral, ante la posibilidad de que Sgüerzo se convierta en la candidata a intendenta de ese sector del peronismo para las elecciones de 2027.

Por el momento, esa interpretación constituye una sospecha política y no existe en los datos aportados una confirmación de que la viceintendenta haya definido una candidatura.

Mientras se acerca el cambio de mando, quedan dos cuestiones centrales: el cumplimiento efectivo de las obligaciones impuestas por la Justicia a Benítez y el futuro político del oficialismo de Puerto Yeruá. El tiempo dirá si la renuncia responde exclusivamente a los motivos personales y de salud expresados oficialmente o si también forma parte de una estrategia para reordenar el peronismo local de cara a 2027.