Ir al contenido principal

7PAGINAS

El día después: a “Cococha” le apagaron las luces del ring

Picture of Redacción 7Paginas

Redacción 7Paginas

Facebook
Twitter
WhatsApp

El histórico boxeador y querido personaje popular perdió todas sus pertenencias en el incendio que arrasó su vivienda este miércoles. Un día después, entre los escombros, necesita ayuda para limpiar el lugar y recuperar los elementos básicos para volver a empezar.

El incendio pasó, las llamas se apagaron y la noticia dejó de ocupar el centro de la escena. Pero para Martín Bernardo “Cococha” Narváez, el drama recién comienza. Un día después del voraz incendio que destruyó su vivienda en Concordia, el querido exboxeador quedó frente a un montón de escombros, sin sus pertenencias y con la difícil tarea de reconstruir su vida prácticamente desde cero.

Tal como informó oportunamente 7Páginas, el siniestro ocurrió este miércoles por la tarde y consumió su casa. Cococha se quedó con lo puesto. Ahora, mientras intenta asimilar lo sucedido, necesita algo más que palabras de aliento: necesita manos solidarias que lo ayuden a retirar los restos del incendio y elementos indispensables para volver a tener un hogar.

La escena que quedó después del fuego es desoladora. Entre las ruinas permanece un hombre que durante años supo ganarse el cariño de los concordienses con su simpatía, su humor y su particular manera de hacerse presente en la vida cotidiana de la ciudad.

De las luces del ring a la dura realidad

La cobertura realizada por el periodista deportivo Sergio “Totatola” Ferrari expone la difícil situación que atraviesa este personaje popular, conocido por su trayectoria en el boxeo y por su presencia en festivales y acontecimientos populares, donde suele vender garrapiñadas y maní.

Quienes lo conocen saben que Cococha es mucho más que un exboxeador. Su sonrisa, sus ocurrencias y su forma de interactuar con la gente lo convirtieron en una figura reconocida de Concordia.

En los eventos populares suele ofrecer su característico “marihuana maní” y, cuando tiene la oportunidad, se sube al ring para imitar la coreografía de Michael Jackson. Todo acompañado de su grito inconfundible: “¡SUFRAAAA!”.

Pero detrás de ese personaje alegre, que tantas veces arrancó sonrisas, hoy hay una realidad angustiante. La destrucción de su vivienda lo dejó en una situación de extrema vulnerabilidad, frente a una tarea que difícilmente pueda afrontar en soledad.

Primero, limpiar los escombros; después, volver a empezar

La ayuda que necesita Cococha es concreta y urgente. En una primera etapa, hace falta colaboración para retirar los restos que dejó el incendio y limpiar el terreno donde estaba su casa.

Después vendrá el desafío de recuperar los elementos básicos para una vida digna: una cama, una cocina, una heladera, una mesa, sillas, ropa y todo aquello que permita reconstruir, de a poco, un hogar.

No se trata solamente de recuperar objetos materiales. Se trata de darle la posibilidad de volver a contar con un espacio propio, después de haber perdido en pocas horas aquello que había construido.

Su condición de humildad vuelve todavía más difícil afrontar esta situación sin el acompañamiento de otras personas. Por eso, la solidaridad de vecinos, instituciones, comerciantes y de quienes alguna vez compartieron con él una sonrisa puede resultar fundamental en este momento.

Un personaje querido por Concordia

Martín Bernardo Narváez nació en San Salvador y, siendo joven, se trasladó junto a su familia a Concordia. Fue en esta ciudad donde comenzó su carrera como boxeador.

Con el paso del tiempo, “Cococha” trascendió el ámbito deportivo y se convirtió en uno de esos personajes populares que forman parte de la identidad cotidiana de una comunidad. Su presencia en festivales, su venta de maní y garrapiñadas, sus bromas y su particular carisma hicieron que muchos concordienses lo sintieran como alguien cercano.

Hoy, ese mismo hombre que tantas veces puso alegría en encuentros populares necesita que esa comunidad le tienda una mano.

El día después de la tragedia deja una pregunta que interpela a la ciudad: ¿quién ayuda ahora a Cococha?

Cuando las cámaras se retiran y la noticia deja de ser novedad, quedan las consecuencias concretas de una tragedia. En este caso, una vivienda destruida, pertenencias reducidas a cenizas y una persona que necesita ayuda para recuperar lo indispensable.

Cococha ya demostró durante años que sabe enfrentar dificultades. Pero esta vez no puede hacerlo solo. Necesita solidaridad para limpiar, reconstruir y volver a empezar.

Concordia conoce su sonrisa, su humor y su inconfundible “¡SUFRAAAA!”. Ahora es el momento de devolverle, con hechos, un poco de todo el cariño que supo ganarse.

Redacción de 7Paginas