La versión de que Rogelio Frigerio eliminaría las PASO y adelantaría las elecciones provinciales para mayo encendió las alarmas en el peronismo. Con una eventual presentación de listas en marzo, el justicialismo local quedaría obligado a acelerar una definición en medio de su fragmentación y la falta de un liderazgo que ordene el espacio.
Como una corrida bancaria, la versión cayó con fuerza en las últimas horas dentro del peronismo entrerriano: el gobernador Rogelio Frigerio avanzaría con la eliminación de las PASO y un posible adelantamiento de las elecciones provinciales para mayo de 2027.
Aunque por ahora se trata de una posibilidad que deberá confirmarse, el escenario ya genera inquietud en el PJ de Concordia. Si los comicios se trasladaran a mayo, los tiempos políticos se acortarían considerablemente y la presentación de listas podría quedar ubicada en marzo, un calendario que encontraría al justicialismo local lejos de tener resuelta su conducción y, mucho menos, una candidatura de consenso.
La situación no es menor. Después de las dos últimas derrotas electorales, el peronismo de Concordia quedó fragmentado en distintos sectores, sin una figura con suficiente autoridad para ordenar la tropa como ocurrió en otros tiempos. A eso se suma que la conducción provincial no estaría dispuesta a avalar una interna partidaria, lo que complica todavía más la posibilidad de resolver las diferencias mediante una urna.
Un peronismo sin conducción y con demasiadas aspiraciones
En ese contexto, la discusión por la candidatura a la intendencia parece concentrarse principalmente entre Marcelo Cresto y Ángel Giano, quienes sostendrían sus aspiraciones respaldados por los sondeos que vienen realizando.
Mientras tanto, Gustavo Bordet y Enrique Cresto estarían orientando sus expectativas hacia posibles cargos legislativos, lo que dejaría abierta la disputa por el principal lugar de representación local.
También existen otros espacios que reclaman participación. Entre ellos aparecen los sectores que impulsan Daniel Cedro y Amadeo Cresto, junto a Catalini, que vienen manteniendo reuniones y buscan tener protagonismo en el armado electoral.
A su vez, circulan nombres como los de Armando Gay, Aldo Álvarez, Pablo Bovino y Javier Orduna. Sin embargo, por el momento, esas postulaciones aparecen más como expresiones de aspiraciones individuales que como candidaturas consolidadas con volumen suficiente para encabezar un proyecto común.
El problema de fondo es que los distintos referentes parecen estar más concentrados en sostener sus propios posicionamientos que en construir una estrategia colectiva. Y si el calendario electoral se adelanta, el margen para negociar y alcanzar acuerdos será mucho menor.
Frigerio y Azcué, con otro escenario
Del otro lado, el oficialismo provincial parece transitar un panorama diferente. Frigerio mantiene a su espacio político alineado y, en Concordia, la referencia electoral está puesta en el intendente Francisco Azcué, quien buscaría la reelección.
Un eventual adelantamiento de los comicios podría favorecer una estrategia de campaña con tiempos más definidos para el oficialismo, mientras que el PJ debería resolver en pocas semanas una interna que hasta ahora no logró encauzar.
A ese escenario se suma otro factor que podría alterar la agenda política: los pronósticos que anticipan la llegada del fenómeno de El Niño y la posibilidad de nuevas inundaciones en la región. Una emergencia hídrica podría desplazar las disputas electorales del centro de la escena y modificar las prioridades de la dirigencia y de la militancia.
El poder del dedo ya no alcanza
Durante años, el peronismo de Concordia tuvo una estructura de poder capaz de ordenar candidaturas y alinear a los distintos sectores detrás de una decisión. Ese mecanismo, con sus tensiones y resistencias, funcionaba como ordenador de la política local.
Hoy ese escenario parece haber cambiado. Las derrotas electorales, la fragmentación interna y la ausencia de un liderazgo reconocido dejaron al PJ frente a una disputa en la que sobran aspirantes, pero todavía falta una construcción que los contenga.
Si Frigerio finalmente elimina las PASO y adelanta las elecciones para mayo, el peronismo concordiense tendrá que resolver rápidamente quién conduce, cómo se define la candidatura y qué sectores están dispuestos a acompañar un proyecto común.
La pregunta ya no es solamente quién será el candidato del PJ, sino si el partido llegará a tiempo para construir una propuesta unificada. En Concordia, el poder que antes ordenaba desde arriba ya no parece tener la misma fuerza.
Redaccion de 7Paginas