A través de su investigación “Glosario de la Espera”, la escritora expone las dificultades que atraviesan las familias que buscan adoptar y la realidad de niños que pasan años institucionalizados hasta llegar a la mayoría de edad sin encontrar un hogar. En una entrevista con Radio UNO, contó la historia familiar que la llevó a investigar y cuestionó los intereses que, según sostiene, pueden esconderse detrás del sistema.
Hay historias que permanecen ocultas detrás de expedientes, trámites y resoluciones judiciales. Una de ellas es la de los niños que crecen en instituciones sin encontrar una familia y la de quienes, después de años de espera, terminan abandonando el sueño de adoptar. Esa realidad es la que Yamila Silva decidió investigar y exponer en su trabajo “Glosario de la Espera”, que presentará en la Feria del Libro de Federación.
La escritora, oriunda de Colonia Racedo y actualmente radicada en Federación, visitó los estudios de Radio UNO para participar del programa Entre Líneas. Allí anticipó los aspectos más sensibles de su investigación, con la que busca poner bajo la lupa el sistema de adopciones en Argentina y una burocracia que, según su mirada, termina perjudicando tanto a los niños como a las familias que desean darles un hogar.
“Hay cosas que nadie dice, que nadie sabe, que nadie investiga, y que se habla muy por arriba sobre el tema de adopción”, explicó Silva al referirse a las razones que la llevaron a escribir el ensayo. Su formación en criminalística también aportó una perspectiva técnica al trabajo.
Una historia familiar que destapó una realidad mucho más grande
Detrás de la investigación hay una experiencia personal que marcó a la autora. Silva contó que su hermana intentó adoptar durante años en Argentina y que, ante las dificultades, decidió avanzar con la adopción de dos niñas de República Dominicana.
Sin embargo, según relató, las menores fueron separadas de la familia adoptante y trasladadas a una institución de Feliciano, donde permanecieron durante un año sin contacto con su familia biológica ni con quienes buscaban convertirse en sus padres.
Aquella experiencia despertó una serie de preguntas que luego se transformaron en una investigación mucho más amplia: ¿por qué tantos niños permanecen durante años en instituciones?, ¿por qué tantas familias desisten después de atravesar largos procesos? y ¿qué sucede con aquellos chicos que llegan a los 18 años sin haber sido adoptados?
En ese recorrido, Silva planteó uno de los cuestionamientos más fuertes de su trabajo. Sostuvo que en algunas instituciones podría resultar más conveniente mantener a un niño bajo su órbita, debido a los recursos que reciben del Estado, que facilitar su salida mediante una adopción. Se trata de una afirmación de la escritora que busca abrir una discusión sobre el funcionamiento del sistema.
Niños que cumplen 18 años sin haber tenido una familia
Uno de los aspectos más duros de “Glosario de la Espera” es la situación de quienes pasan buena parte de su infancia y adolescencia institucionalizados y alcanzan la mayoría de edad sin haber encontrado un hogar.
“Un niño, cuanto más tiempo pasa en un orfanato, o en una institución, más se va distorsionando la idea de una familia en la cabeza y de lo que implica tener un amor genuino”, advirtió.
La autora describió las consecuencias que pueden atravesar esos jóvenes: falta de estudios, sentimientos de abandono y la sensación de no haber sido elegidos por ninguna familia.
Frente a ese escenario, planteó que los tiempos deben reducirse drásticamente. Incluso propuso que desde el ingreso de un niño a una institución no deberían pasar más de 90 o 120 días sin que se avance hacia una definición de su situación.
Para Silva, el problema no puede reducirse a un expediente o a un trámite administrativo. “Hay niños sufriendo, hay familias que sufren”, resumió.
“Es clasista”: las exigencias que enfrentan quienes quieren adoptar
La escritora también habló desde su propia experiencia. Contó que no puede ser madre biológica por medios convencionales y que, cuando intentó adoptar, se encontró con requisitos que consideró difíciles de cumplir para una familia promedio.
Entre las exigencias que mencionó figuran tener una pareja estable, trabajo y determinadas condiciones habitacionales, como una vivienda con varias habitaciones y baños.
“Para la gente promedio es bastante difícil”, sostuvo. También cuestionó lo que considera un sistema clasista, al señalar que las posibilidades económicas pueden marcar diferencias en el acceso a los procesos de adopción.
Durante la entrevista, además, se refirió a la existencia histórica de prácticas irregulares vinculadas con la entrega y registración de niños, aunque aclaró que no profundizó sobre el mercado negro en su ensayo.
La propuesta para cambiar el sistema: “Ley Mateo”
La investigación no se limita a describir los problemas. Silva adelantó que trabaja sobre un proyecto denominado “Ley Mateo”, que apunta a acelerar los procesos de adopción para evitar que una familia tenga que esperar 20 o 25 años para concretar su deseo de tener un hijo.
La escritora manifestó que le gustaría encontrar a otras personas que atraviesen situaciones similares y que compartan la necesidad de impulsar cambios legislativos.
También cuestionó la escasa presencia del tema en la agenda política. “No escuché a ningún político hablar de adopción”, expresó.
Actualmente, “Glosario de la Espera” es un ensayo que resume los resultados de su investigación, pero Silva trabaja para transformarlo en un libro más amplio, con la posibilidad de incorporar casos particulares.
Su propósito es que la sociedad deje de mirar la adopción como un simple procedimiento administrativo y comprenda lo que sucede detrás de cada expediente.
“Alguien lo tenía que decir”, afirmó durante la charla.
La presentación en la Feria del Libro
Yamila Silva presentará “Glosario de la Espera” el viernes 6 de noviembre, a las 18:30, en la Escuela N° 68 Prefectura Argentina, en el marco de la apertura de la Feria del Libro de Federación.
La exposición promete poner sobre la mesa una problemática sensible, con historias de familias que esperan, niños que crecen sin un hogar y un sistema que, según la investigación de la autora, necesita revisar sus tiempos y procedimientos.
Una propuesta que busca ir más allá de la literatura para abrir un debate sobre una realidad que muchas veces permanece detrás de las puertas de las instituciones.