Con esta decisión, la Casa Gris le da continuidad a su política de abonar exclusivamente los días en los que se dictan clases en las aulas, sosteniendo el criterio aplicado ante anteriores medidas de fuerza.
Los motivos del gremio: salario y rechazo a la reforma previsional
A través de un comunicado difundido por la Comisión Directiva Central, AGMER justificó la huelga argumentando que los trabajadores de la educación atraviesan un escenario de “empobrecimiento generalizado” y un severo deterioro de sus condiciones de vida.
El plan de acción de los docentes se fundamenta en dos ejes centrales:
Reclamo Salarial: El sindicato rechazó la oferta salarial del 3,5% propuesta en las paritarias y el posterior incremento del mismo porcentaje fijado por decreto por el Poder Ejecutivo el pasado 12 de mayo. Exigen incrementos reales que permitan recuperar el poder adquisitivo frente a la inflación y superar la línea de la pobreza.
Defensa de la Ley 8732: Existe una marcada preocupación en el sector ante el inminente ingreso del proyecto de Reforma Previsional impulsado por el oficialismo a la Legislatura entrerriana. Según indicaron desde el gremio, dicha iniciativa implicaría “un nuevo ajuste contra las y los jubilados” y afectaría de igual manera a los trabajadores activos en su futura jubilación.
La postura del Gobierno: «Máximo esfuerzo realizado»
Por el lado de la administración provincial, que encabeza el gobernador Rogelio Frigerio, ratificaron en las últimas horas que no se convocará a una audiencia de conciliación en la Secretaría de Trabajo, desestimando la solicitud realizada por las entidades gremiales.
Desde el Ejecutivo consideran que el incremento otorgado por decreto representa el «máximo esfuerzo» que las arcas públicas pueden afrontar en la actual coyuntura económica en materia de pauta salarial. Frente a este panorama, las autoridades insistieron en que se mantendrán firmes con el esquema de liquidación de haberes, aplicando las deducciones correspondientes por el día de huelga.
Redaccion de 7Paginas