Las estafas virtuales y telefónicas vuelven a generar preocupación en Concordia, con distintas modalidades de engaño utilizadas para obtener información personal, acceder a cuentas o quedarse con el dinero de las víctimas.
La alerta apunta especialmente a los adultos mayores, que suelen ser contactados mediante llamados o mensajes en los que los delincuentes se presentan como empleados de bancos, ANSES, empresas de servicios o supuestos técnicos de WhatsApp.
El mecanismo se repite: primero generan confianza y luego introducen una situación urgente. Un supuesto premio, un subsidio, una deuda, una cuenta que está por bloquearse o un problema con un familiar son algunos de los argumentos utilizados para presionar a la víctima.
La clave: no entregar ningún código
Hay una regla que debe quedar clara: ninguna entidad bancaria u organismo oficial solicita contraseñas, claves de cajero, códigos de WhatsApp, tokens o datos confidenciales mediante llamadas telefónicas o redes sociales.
Si alguien pide esa información, se trata de una señal de alerta.
Los delincuentes pueden incluso conocer algunos datos de la persona para hacer que la comunicación parezca legítima. Por eso, no alcanza con que quien llama diga pertenecer a un banco, organismo público o empresa reconocida.
El “cuento del tío” también se volvió digital
Las tradicionales maniobras del “cuento del tío” se adaptaron a las nuevas tecnologías.
Ahora el engaño puede comenzar con una llamada, un mensaje de WhatsApp, un correo electrónico o un enlace enviado por SMS.
Una de las modalidades es el phishing, mediante el cual los estafadores intentan llevar a la víctima a una página falsa para obtener usuarios, contraseñas o información bancaria.
En otros casos, buscan que la persona revele un código de seguridad que acaba de recibir en su teléfono.
Cuatro reglas para no caer
No entregar información confidencial. Nunca compartir claves, contraseñas, números de tarjetas, códigos de verificación ni tokens.
Cortar la llamada. Si el interlocutor genera presión, anuncia un supuesto beneficio o advierte sobre un problema urgente, lo mejor es finalizar la comunicación.
Verificar por canales oficiales. Si realmente existe un problema con una cuenta bancaria, un trámite o un servicio, hay que comunicarse directamente con la entidad mediante sus números y sitios oficiales.
No abrir enlaces desconocidos. Un mensaje de WhatsApp, SMS o correo electrónico no debe considerarse confiable simplemente porque contiene el nombre o el logo de una empresa conocida.
Una recomendación especial para las familias
Desde los organismos de prevención recomiendan que los jóvenes y adultos hablen con sus padres, abuelos y familiares mayores sobre este tipo de engaños.
Explicarles cuáles son las maniobras más habituales y acordar que ante cualquier llamada extraña consulten primero con un familiar puede evitar una pérdida de dinero.
La principal herramienta es no actuar bajo presión.
Si una llamada exige entregar una clave “ahora mismo”, realizar una transferencia urgente o ingresar inmediatamente a un enlace, hay que desconfiar.
Qué hacer si ya entregó datos o fue víctima
Si una persona proporcionó información bancaria, códigos de seguridad o realizó una transferencia como consecuencia de una posible estafa, se recomienda actuar inmediatamente, comunicarse con la entidad bancaria correspondiente y realizar la denuncia en la dependencia policial más cercana.
En este tipo de delitos, los minutos pueden ser importantes para intentar bloquear operaciones o proteger las cuentas comprometidas.
La recomendación para los vecinos de Concordia es sencilla: ante una llamada inesperada, no entregar información, cortar y verificar. Una contraseña se puede cambiar; recuperar el dinero perdido puede ser mucho más difícil.
Gentileza: Yanina Urquiza
Redacción de 7Paginas