De una denuncia menor a un hallazgo preocupante
Según informaron fuentes policiales a 7Paginas, el hecho se originó este viernes a partir de una denuncia realizada por personal de Seguridad Municipal, que advertía que un empleado de 32 años de apellido Pérez R,D habría retirado sin autorización dos bidones de aceite.
A partir de tareas investigativas, se logró ubicar su domicilio en la zona de calles Perú y Pedro Saure, donde se concretó un allanamiento. Allí, la situación dio un giro inesperado.
El operativo permitió secuestrar no solo los elementos denunciados —cuatro botellas de aceite— sino también un importante arsenal:
Revólver calibre .32 corto marca Bagual
Revólver calibre .38 largo especial marca Taurus
Carabina calibre .22 largo marca Lake Field
Pistola calibre 7,65 marca Browning’s
Municiones de distintos calibres, cartuchos antitumulto y proyectiles
Como resultado, fueron detenidos el empleado municipal y su padre, de 62 años, imputados por tenencia ilegítima de armas de fuego.
Credenciales vencidas: una irregularidad clave
Uno de los datos más relevantes del procedimiento surge de la documentación secuestrada. De acuerdo a lo constatado por el personal policial, las credenciales para la tenencia y uso de las armas estaban vencidas desde hace tiempo.
En Argentina, la normativa es clara:
La credencial de Tenencia (color celeste) acredita que un arma está registrada a nombre de una persona.
La credencial de Legítimo Usuario (CLU) (color verde) habilita a adquirir, registrar y utilizar armas de fuego.
Ambas deben estar vigentes y son otorgadas por la Agencia Nacional de Materiales Controlados. La falta de actualización de estos documentos convierte la posesión en ilegal, lo que explica la imputación judicial.
Munición de guerra y sospechas
Otro punto que genera preocupación es la presencia de munición de calibres sensibles. En el país, proyectiles como los de 7,62 mm —utilizados en armamento militar— no se comercializan libremente y requieren autorización específica.
Esto abre un interrogante inevitable: si la documentación estaba vencida, ¿cómo se accedió a ese tipo de munición?
Sin confirmaciones oficiales al respecto, la hipótesis de un posible circuito irregular o mercado clandestino aparece como una línea de análisis que podría profundizar la investigación judicial.
Más allá del caso: controles y responsabilidades
El episodio también vuelve a poner el foco en los controles dentro del ámbito municipal. El hecho de que una persona con este tipo de irregularidades se desempeñe como empleado municipal genera inquietud, especialmente en un contexto reciente marcado por denuncias de robos en el corralón municipal.
Si bien se trata de situaciones distintas, ambas confluyen en una misma preocupación: los mecanismos de control y seguimiento sobre el personal que integra la estructura del Estado.
Un caso que trasciende lo policial
Lo ocurrido deja de ser un simple hecho policial para transformarse en un caso con implicancias más amplias. La combinación de armas, municiones sensibles, documentación vencida y el vínculo con el ámbito público plantea preguntas que exceden el expediente judicial.
Entre ellas:
¿Existieron fallas en los controles administrativos?
¿Hay otros casos similares no detectados?
¿Cuál es el origen del armamento y la munición?
Mientras la Justicia avanza, el caso deja al descubierto una realidad que interpela tanto a las instituciones como a la sociedad: la necesidad de reforzar controles, garantizar transparencia y prevenir situaciones que, como esta, generan alarma pública.
Redacción de 7Paginas


