En declaraciones a 7Paginas, el jefe comunal sostuvo que los avances actuales son consecuencia de “dos años de ordenar, estabilizar y llevar adelante una administración austera y eficiente”. En ese sentido, reconoció que las medidas adoptadas generaron tensiones, pero remarcó que eran necesarias para sanear las cuentas municipales.
Uno de los ejes centrales de su gestión fue la reducción del gasto en combustible. Según detalló, el municipio logró bajar el consumo de 90.000 a 45.000 litros mensuales. “Esto no fue casualidad, sino el resultado de controles estrictos, denuncias penales y la incorporación de tecnología como GPS en los camiones y sistemas digitales para la compra y suministro”, explicó, al tiempo que denunció irregularidades en el uso del combustible en etapas anteriores.
Por otra parte, Azcué defendió la decisión de avanzar con la privatización de parte del servicio de recolección de residuos, una medida que —según afirmó— permitirá ahorrar alrededor de 250 millones de pesos mensuales. “La gente pregunta por qué privatizamos, y la respuesta es clara: porque es más eficiente y permite optimizar recursos”, indicó.
El intendente remarcó que los fondos que se liberan con estas medidas serán reinvertidos en mejoras para la ciudad. “Ese dinero va directo a obras: asfalto, alumbrado público, cloacas y extensión de redes de agua en sectores donde no había. Ese es el sentido de administrar con responsabilidad”, subrayó.
Finalmente, Azcué afirmó que este proceso marca el inicio de un plan más amplio que apunta a fortalecer los servicios públicos y continuar con el desarrollo de infraestructura en distintos barrios de Concordia.