La Municipalidad de Concordia concretó la recuperación de un Salón de Usos Múltiples (SUM) del barrio El Silencio, en la zona oeste de la ciudad, que durante años fue utilizado como local bailable y que ahora fue transformado en un espacio destinado a la educación, la cultura y la formación comunitaria.
El edificio había sido recuperado por la gestión municipal en febrero de este año y, tras una serie de trabajos de reacondicionamiento, abrió sus puertas como una nueva Biblioteca Barrial, donde además se desarrollan actividades de alfabetización, apoyo escolar, talleres de capacitación, propuestas culturales y deportivas.
La iniciativa forma parte del Programa de Bibliotecas Municipales impulsado por la Subsecretaría de Educación y Cultura. En el lugar también se realizan talleres de danza, panadería y repostería, una escuela de fútbol con formación en valores y clases de apoyo escolar, actividades coordinadas por la Iglesia Evangélica Bautista «Jesús es Rey».
«Un espacio que había sido tomado para poner un boliche»
Durante la presentación del nuevo espacio, el intendente Francisco Azcué recordó el estado en el que encontraron el salón al asumir la gestión.
«En este salón municipal funcionaba un local bailable, aunque parezca increíble. Un espacio que fue creado para los vecinos, para las familias y para los niños había sido tomado por personas inescrupulosas para poner un boliche», afirmó.
El jefe comunal destacó que el municipio logró recuperar el inmueble, invertir en su puesta en valor y devolverlo a la comunidad.
«Hoy es un espacio para todos los vecinos de El Silencio», sostuvo.
Azcué agregó que ya son nueve los salones comunitarios recuperados durante la actual administración, los cuales se encontraban abandonados, vandalizados o destinados a actividades que no respondían a su finalidad original.
«Le hicimos frente a un tipo de política nociva para la sociedad y nos pone muy contentos que en esos lugares hoy haya niños jugando, aprendiendo o mayores formándose», expresó.
Un espacio para aprender y compartir
El secretario de Desarrollo Humano, Carlos Gatto, resaltó la importancia de haber recuperado el edificio para ponerlo nuevamente al servicio de los vecinos.
«Ahora las familias y los niños pueden acceder a libros, clases de apoyo, actividades deportivas y talleres. Entre todos podemos lograr grandes cosas», manifestó.
Por su parte, el coordinador de Desarrollo Barrial, Gustavo Barbisan, explicó que la transformación implicó una remodelación integral del inmueble.
«Lo primero que hicimos fue retirar toda la estructura y la ornamentación del local bailable. Luego pusimos en condiciones los sanitarios, mejoramos la iluminación y convertimos el escenario en un espacio cultural. Hoy contamos con una biblioteca, un aula para talleres y un sector preparado para actividades comunitarias y de capacitación, todo realizado con personal municipal», detalló.
Trabajo conjunto para fortalecer el tejido social
El pastor de la Iglesia Evangélica Bautista «Jesús es Rey», José Centurión, destacó el trabajo articulado entre el municipio y las instituciones del barrio.
«Toda iniciativa que ayude a la gente a desarrollarse, a soñar y a creer que una vida mejor es posible es muy importante. Que la comunidad, las instituciones, la iglesia y la Municipalidad trabajemos juntos para mejorar la vida de las familias es el camino para recomponer el tejido social que tanto necesitamos», afirmó.
Con informacion de prensa municipal
Redaccion de 7Paginas