Gustavo Bordet, junto a dirigentes políticos, gremiales, sociales y representantes de instituciones de Concordia, salió al cruce de las declaraciones del intendente Francisco Azcué y le reclamó que deje de responsabilizar a las gestiones anteriores por los problemas de la ciudad. En una carta enviada a la redacción de 7Páginas, los firmantes defendieron las obras realizadas durante los gobiernos anteriores y cuestionaron duramente el rumbo de la actual administración.
La proclama lleva como título “Democracia y trabajo en lugar de hipocresía” y fue presentada por sus firmantes como una respuesta a las declaraciones realizadas por Azcué en el streaming Antes Que Tarde.
Según expresaron, las declaraciones del intendente estuvieron cargadas de “calificativos agraviantes” y, a su entender, buscaron desplazar la discusión sobre las obras y los resultados de gestión hacia el terreno de los ataques personales.
“Los concordienses no somos tontos: echar culpas no reemplaza las respuestas”, señalaron, al tiempo que acusaron al jefe comunal de incurrir en una actitud que definieron como “hipocresía” o “hipocracia”, en lugar de promover un debate político en términos democráticos.
Bordet y Cresto, en el centro de la defensa
En uno de los párrafos más políticos del documento, los firmantes reconocieron que durante las gestiones de Gustavo Bordet y Enrique Cresto quedaron problemas pendientes, pero rechazaron que esa situación pueda ser utilizada como explicación permanente por parte de la actual administración.
“Reconocerlo es honesto”, señalaron, aunque inmediatamente remarcaron que la existencia de dificultades heredadas no exime al actual intendente de la responsabilidad de gobernar y continuar con las políticas necesarias para la ciudad.
En ese sentido, sostuvieron que “gobernar es una tarea que nunca termina” y plantearon que Concordia requiere respuestas permanentes frente a una demanda social que, según indicaron, está en constante crecimiento.
“Se dejaron miles de obras”
El documento busca además poner sobre la mesa una extensa lista de obras ejecutadas entre 2007 y 2023, período que comprende gestiones de distintos intendentes y gobiernos de diferentes niveles.
Los firmantes remarcaron que esas obras no fueron exclusivamente producto de un partido político, sino de un trabajo conjunto entre vecinos, dirigentes y representantes de distintos sectores.
“Tenemos la autoridad de decir que se dejaron miles de obras que integran el patrimonio de todos, y cientos de ellas fueron millonarias y estructurales para la ciudad”, expresaron.
Entre las obras enumeradas aparecen la nueva planta potabilizadora de agua, defensas contra inundaciones, pavimentación de accesos y avenidas, más de 3.000 viviendas, infraestructura barrial, el Centro de Convenciones, la renovación de la Terminal de Ómnibus, el Estadio Ciudad de Concordia, obras de saneamiento, iluminación LED, espacios públicos y mejoras en el Parque Industrial, entre muchas otras.
La lista presentada contiene más de un centenar de obras, programas e intervenciones que los firmantes consideran parte del patrimonio construido durante los gobiernos anteriores.
El desafío a Azcué
Uno de los puntos más fuertes de la carta es el desafío que plantearon al intendente para que compare públicamente la situación en la que recibió el municipio con lo realizado durante su administración.
“Por eso nos vemos obligados a invitarlo a comparar públicamente lo que recibió con lo que hizo y lo que haga”, señalaron.
El documento también incorpora la situación social como argumento de crítica a la actual gestión. Los firmantes mencionaron los datos del INDEC sobre pobreza en Concordia y sostuvieron que esa realidad requiere respuestas y un cambio de rumbo.
En ese contexto, cuestionaron que el gobierno municipal intente, según su interpretación, “crear enemigos imaginarios” para desviar la atención de los problemas económicos y sociales.
“Quienes pensamos distinto somos vecinos, no enemigos”
La carta también busca marcar una diferencia respecto del tono de la confrontación política.
“Quienes pensamos distinto somos vecinos, no enemigos”, afirmaron, convocando a dejar de lado la estigmatización y a buscar puntos de encuentro en torno a Concordia.
Sin embargo, la crítica a la gestión de Azcué es contundente: los firmantes sostienen que el gobierno municipal “ha fracasado en ofrecer un rumbo y respuestas” y advierten que la denominada herencia no puede convertirse en una explicación para todos los problemas de la ciudad.
Finalmente, reclamaron al intendente que preserve las obras y el patrimonio construido durante las gestiones anteriores.
“Si no logra sumar, generar o construir, al menos cuide”, señalaron, al advertir que reconstruir aquello que se abandona puede resultar mucho más costoso que mantenerlo.
La carta concluye con un llamado a “más democracia, menos agravios, menos hipocresía y más cuidado” de Concordia.
Los firmantes
Además de Gustavo Bordet, entre quienes suscriben la carta aparecen Néstor Loggio, Mariano Giampaolo, Víctor Rodríguez, Gloria Warner, Eduardo Rodríguez, Griselda Dilello, Pato Mozetick, Susana Calvo, Griselda Jachu, Pedro Martínez y Raúl Cabrera.
La aparición pública de esta proclama vuelve a subir el tono de la discusión política en Concordia y coloca nuevamente en el centro del debate la disputa entre el oficialismo municipal y el peronismo sobre qué ciudad recibió Azcué, qué obras se realizaron en los gobiernos anteriores y qué resultados puede exhibir la actual gestión.