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Búsqueda desesperada en Córdoba: 19 allanamientos y un empleado municipal detenido por la desaparición de Agostina Vega

La menor de 14 años fue vista por última vez el pasado sábado 24 de mayo. El único imputado es Claudio Gabriel Barrelier, miembro de la barra de Instituto y trabajador del área de tránsito municipal, quien posee antecedentes por delitos sexuales.
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Redacción 7Paginas

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Horas de extrema tensión y desesperación se viven en la provincia tras la desaparición de Agostina Vega, una adolescente de 14 años de la que no se tiene rastro desde el pasado sábado 24 de mayo. La Justicia local, bajo las órdenes del fiscal Raúl Garzón, montó un megaoperativo que ya incluye 19 allanamientos en simultáneo y mantiene como único detenido e imputado por «privación ilegítima de la libertad calificada» a Claudio Gabriel Barrelier (31 años), un empleado de la Municipalidad de Córdoba vinculado a la barra brava de Instituto Atlético Central Córdoba.

La situación procesal de Barrelier podría complicarse aún más: versiones extraoficiales indican que, tras los últimos procedimientos policiales, no se descarta la detención de un segundo sospechoso, también integrante de la mencionada facción futbolística.

Las claves de la desaparición: un viaje en remís y registros de cámaras

De acuerdo con la reconstrucción efectuada por los investigadores, el sábado por la noche Agostina le manifestó a su madre que se dirigiría al local de comidas de su abuelo, lindero a la vivienda familiar en el barrio General Mosconi. Sin embargo, la menor nunca llegó a ese destino. En su lugar, abordó un remís con rumbo al barrio Cofico.

El testimonio del chofer del vehículo resultó fundamental para la causa. El conductor declaró ante la fiscalía que una persona esperaba a la adolescente en la zona de destino y procedió a abonar el costo del viaje. Cámaras de seguridad del sector corroboraron la hipótesis judicial al registrar a Barrelier caminando junto a Agostina poco antes de que se perdiera el rastro de la menor.

Aunque en una primera instancia el acusado negó el encuentro, posteriormente modificó su declaración afirmando que la adolescente se había retirado a bordo de un automóvil Volkswagen Gol de color rojo. Hasta el momento, las pericias de las cámaras de seguridad de la zona no detectaron la presencia de dicho vehículo.

Quién es el detenido: antecedentes, empleo municipal y nexos políticos

Claudio Gabriel Barrelier se desempeñaba recientemente en el área de tránsito de la Municipalidad de Córdoba, específicamente en el sector de emisión de licencias de conducir. Su detención generó un fuerte impacto político y social al confirmarse que el hombre contaba con antecedentes penales previos y causas abiertas por privación ilegítima de la libertad y abuso sexual al momento de ser incorporado a la función pública.

A su vez, vecinos de su domicilio ubicado en Juan del Campillo al 878 (barrio Cofico) señalaron que el implicado solía utilizar el lugar para citar a mujeres jóvenes bajo el pretexto de ofrecerles oportunidades laborales. Según las denuncias vecinales, hace aproximadamente cuatro meses, una joven logró escapar del inmueble a plena siesta en estado de semidesnudez, solicitando auxilio tras manifestar un intento de abuso por parte del ahora detenido.

Por otra parte, del análisis de sus perfiles públicos en redes sociales se desprenden vínculos con la barra de Instituto y fotos que denotan cercanía con el abogado y concejal cordobés Ricardo Moreno.

«Decile que me la devuelvan»: el desgarrador pedido de la madre

Melisa, la madre de Agostina, brindó declaraciones a la prensa local expresando el calvario que atraviesa su familia y apuntó directamente contra Barrelier, con quien mantenía una relación de amistad y cercanía habitual. «El sábado mismo estuvimos juntos. Yo sé que él le pidió su número de WhatsApp. De alguna forma la manipuló para que fuera hasta esa intersección cerca de su domicilio», manifestó.

En un desesperado ruego, la mujer se dirigió al imputado:

«Claudio, por favor, yo te pido por mi hija. No te hicimos nada. ¿Quién la tiene? ¿A quién se la diste? Decile que me la devuelvan, que no le hagan daño. Cuidámela, por lo menos eso. Yo sé que él sabe quién la tiene».

La familia también aportó un dato clave: un audio enviado por Agostina a sus amigas esa misma noche, donde les comentaba que iría a comprar un regalo acompañada por el hombre que hoy se encuentra tras las rejas. El teléfono celular de la menor recibió llamadas de su madre el sábado por la noche; tras sonar cuatro veces, el dispositivo se apagó y no volvió a registrar actividad.