Un operativo policial realizado durante la mañana de este lunes en Concordia terminó con el secuestro de 60 envoltorios de cocaína que una mujer llevaba ocultos en el interior de su cuerpo. Según la información brindada por la Policía a 7Páginas, se trataría de la encargada de una cuadrilla de cosecha que viajaba en un colectivo destinado al traslado de trabajadores rurales.
El procedimiento tuvo lugar en inmediaciones de la Ruta 4 y calle Juana Duarte, en uno de los ingresos al barrio El Silencio, donde personal de la División Investigaciones e Inteligencia Criminal, junto con efectivos de la División Drogas Peligrosas, interceptó y controló un colectivo que transportaba personal dedicado a tareas de cosecha.
Durante el operativo intervino el can detector de narcóticos “Mali”, junto a su guía, que realizó marcaciones sobre distintas personas presentes en el lugar. A partir de esas señales, y con intervención del fiscal Tomás Tscherning, se solicitaron órdenes de requisa personal, que fueron autorizadas por la jueza de Garantías María Gabriela Seró.
Como resultado de una de las requisas, los efectivos encontraron 60 envoltorios con clorhidrato de cocaína. De acuerdo con la información conocida por este medio, la sustancia estaba dentro de un preservativo que la mujer llevaba en el interior de su vagina. Las demás requisas realizadas dieron resultado negativo.
Personal de la División Drogas Peligrosas llevó adelante las diligencias correspondientes y los elementos secuestrados quedaron a disposición de la autoridad judicial interviniente.
Un antecedente que vuelve a encender las alarmas
El procedimiento vuelve a poner sobre la mesa una problemática que ya había quedado expuesta en Concordia: la presunta utilización de drogas como forma de pago a trabajadores rurales dedicados a la cosecha de cítricos.
El antecedente más reciente se remonta al pasado 4 de septiembre, cuando un operativo de la División Unidad Operativa Federal Concordia de la Policía Federal Argentina terminó con la detención de Sabrina Núñez y Matías Salina, en el marco de una investigación que apuntaba a una presunta maniobra de explotación de cosecheros.
Según la investigación, la pareja recogía en un colectivo a grupos de entre 20 y 30 trabajadores en distintos puntos de Concordia, los trasladaba hasta las quintas y presuntamente les entregaba cocaína como parte del pago por las tareas realizadas. En aquel procedimiento se secuestraron envoltorios de droga, dinero y teléfonos celulares.
El caso tuvo derivaciones judiciales y ambos fueron procesados con prisión preventiva, de acuerdo con los antecedentes informados sobre la causa.
Una situación que exige atención
El hallazgo de este lunes no demuestra por sí solo que exista una relación entre la mujer requisada y aquella investigación, ni permite establecer que la droga estuviera destinada al pago de cosecheros. Sin embargo, la coincidencia con el antecedente vuelve a poner el foco sobre las condiciones en las que se desarrolla parte del trabajo rural en la región.
La situación plantea interrogantes que deberían ser atendidos por los organismos competentes y también por los propietarios de quintas y establecimientos citrícolas, con el objetivo de prevenir posibles situaciones de explotación laboral y evitar que el consumo o la circulación de estupefacientes se conviertan en parte de la relación entre empleadores, intermediarios y trabajadores.
Ahora la investigación judicial deberá determinar ahora las circunstancias del hecho, el origen de la sustancia y la eventual responsabilidad de las personas involucradas.
Redaccion de 7Paginas

