Según los primeros datos recabados por este medio, la víctima fue identificada como Daniela Giuliana Lezcano Balzer, de 21 años, quien tomó la drástica determinación en un local ubicado en la intersección de calles Siburu y 9 de Julio.
El hecho generó una fuerte conmoción tanto en la comunidad como en la fuerza policial, donde rápidamente se multiplicaron las expresiones de pesar. Este caso se suma a otros episodios similares registrados en lo que va del año en la provincia, lo que incrementa la preocupación dentro del ámbito de la seguridad.
De acuerdo a los datos conocidos, ya serían seis los efectivos policiales que se quitaron la vida en Entre Ríos en lo que va de 2026, en su mayoría jóvenes que integraban una de las profesiones más exigentes en términos físicos y emocionales.
Preocupación en la fuerza y el rol del estrés laboral
La seguidilla de casos abrió nuevamente el debate sobre las condiciones laborales y el impacto del estrés en la actividad policial. En ese sentido, el ministro de Seguridad de la provincia, Néstor Roncaglia, se había referido días atrás a la problemática en los medios de Paraná.
“Nos ocupamos del estrés laboral. La función policial es dura y estricta. El policía es un ser humano que cumple una función especial que genera mucho estrés y se lo debe acompañar, no es Superman”, expresó el funcionario, en un mensaje difundido en redes sociales.
Las autoridades sostienen que existen programas de contención y evaluación psicológica dentro de la fuerza, aunque los recientes hechos reavivan los interrogantes sobre su alcance y efectividad.
La investigación del caso continúa en curso, mientras la comunidad de Chajarí y la Policía de Entre Ríos atraviesan momentos de profundo dolor.
La Misiva CAI-7Paginas