La ciudad de Federación no sale de su asombro y dolor. El hallazgo del cuerpo sin vida de Luana, una adolescente de 15 años con discapacidad que llevaba aproximadamente 30 días fallecida dentro de su vivienda mientras su madre continuaba con su vida normal, ha quebrado la paz social. Ante la gravedad del hecho, vecinos autoconvocados organizaron una marcha para este viernes a las 19:00 horas.
La movilización partirá desde la casa donde vivía la menor y culminará frente al domicilio del juez de Garantías, Sergio Rondoni Caffa, para exigir que se revierta la libertad del padre de la niña y se profundice la investigación sobre todos los responsables.
«Un hecho inaudito»
En diálogo con el programa Entre Líneas de Radio UNO Federación, Carmen Ríos, referente de la movilización, expresó el sentimiento de una población de 22.000 habitantes que se siente herida. «Es la primera vez que Federación vive un hecho semejante. Estamos todos consternados y más que dolidos. Luana era una chiquita que todos conocíamos; hace ocho años la comunidad entera se unió para que pudiera viajar a Ecuador por un tratamiento de células madre. Pensamos que iba a tener el mejor de los cuidados, y hoy nos encontramos con esta barbaridad», relató con impotencia.
Una cadena de abandonos
Para los organizadores, la muerte de Luana no es solo responsabilidad de sus progenitores, sino el resultado de un sistema que le soltó la mano. Ríos fue tajante al señalar las múltiples fallas:
Responsabilidad Directa: Apuntó a los padres como los primeros culpables. «A esa nena la dejaron morir. No podés entrar y salir de una casa tantos días y no enterarte de que tu hija está muerta en una habitación», señaló, cuestionando además que el padre haya quedado en libertad.
Falla del Estado: Se cuestionó la ausencia de seguimiento. «Desde noviembre no asistía un agente sanitario o asistente social. La escuela tampoco informó por qué la nena no asistía. Hay información de que la hermana mayor había alertado sobre el estado de desnutrición y abandono hace cinco meses, y nadie intervino», denunció.
El pedido de Justicia
La marcha del viernes no solo busca recordar a Luana con oraciones y velas blancas, sino también marcar un límite ante la impunidad. La comunidad apoya el pedido de apelación de la fiscal Josefina Penón Busquet para que se revise la situación procesal de los implicados.
«Nosotros exigimos justicia. No queremos que esto quede en la nada como tantos otros casos en Federación. Si permitimos esto, mañana le pasa a cualquiera de nuestros hijos o nietos. Llegó el momento de decir basta», afirmó Ríos.
La preocupación se extiende también al hermano de Luana, un niño de solo 5 años que convivió con el cuerpo de su hermana. «¿Alguien se pone a pensar en las secuelas de esa criatura? ¿Tiene seguimiento psicológico? Es un espanto todo lo que rodea este caso», concluyó la vecina.