La provincia de Corrientes puso en marcha un amplio operativo preventivo para enfrentar los posibles efectos del fenómeno climático El Niño, cuyos primeros indicadores podrían comenzar a manifestarse durante los meses de agosto y septiembre.
La decisión fue adoptada tras la primera reunión de la Junta Provincial de Defensa Civil, encabezada por el gobernador Juan Pablo Valdés, junto a ministros, organismos técnicos y equipos de emergencia, quienes coordinaron acciones destinadas a reducir el impacto de eventuales inundaciones.
El director de Defensa Civil de Corrientes, Bruno Lovison, calificó el encuentro como «superpositivo» y explicó que, luego de varios meses de recopilación de información, la provincia ingresó en una nueva etapa enfocada en el diseño y ejecución de planes de contingencia.
Monitoreo permanente
Las autoridades señalaron que continúan siguiendo de cerca la evolución de los indicadores meteorológicos sobre Sudamérica.
«Hay datos que nos mantienen en alerta. Tendríamos que ver ya para los meses de agosto y septiembre cómo se estaría dando el fenómeno sobre Sudamérica», explicó Lovison, al tiempo que aclaró que actualmente los especialistas analizan la formación de sistemas nubosos y su posible evolución.
El funcionario recordó que Corrientes cuenta con amplia experiencia en este tipo de eventos extremos, caracterizados por lluvias superiores a los valores normales y crecientes de ríos y arroyos, por lo que los municipios ya comenzaron a trabajar de manera coordinada.
Obras hidráulicas y mapeo de riesgo
Uno de los ejes principales del operativo es la ejecución de obras preventivas sobre distintos cursos de agua del interior provincial.
Actualmente, el río Uruguay experimenta una importante crecida como consecuencia de las abundantes precipitaciones registradas en el sur de Brasil y la provincia de Misiones, mientras que también se monitorea el comportamiento del río Paraguay por su influencia sobre el Paraná.
En ese contexto, desde diciembre pasado la provincia viene realizando trabajos hidráulicos sobre el Riachuelo y otros arroyos que atraviesan localidades como San Luis del Palmar, San Roque y Santa Lucía, obras que ahora serán reforzadas en las zonas consideradas más vulnerables.
Paralelamente, el Comando de Operaciones de Emergencia (COE) desarrolla un sistema de mapeo de riesgo, mediante el cual se busca determinar con precisión qué sectores y cuántas personas podrían verse afectadas si finalmente se consolida el fenómeno climático.
El sector productivo también se prepara
La estrategia preventiva también involucra al sector agropecuario.
Desde el Ministerio de Producción, encabezado por Claudio Anselmo, ya comenzaron las reuniones con representantes de las entidades rurales para informar sobre los posibles escenarios y permitir que productores agrícolas y ganaderos puedan anticipar medidas preventivas.
Antecedentes de grandes inundaciones
Lovison recordó que los episodios más intensos asociados al fenómeno de El Niño en la región fueron los registrados durante 1982/83 y 1997/98, mientras que el último evento significativo ocurrió entre 2015 y 2016, aunque con una intensidad considerablemente menor.
Salto Grande descarta una situación de riesgo
Mientras Corrientes acelera su preparación, en la región de Salto Grande las autoridades mantienen un seguimiento permanente del comportamiento del río Uruguay.
Durante los últimos días, el Área de Hidrología de la represa informó que el incremento del caudal responde a las abundantes lluvias registradas en la cuenca alta, aunque aclaró que los niveles previstos para Concordia y Salto permanecerán dentro de los valores normales para esta época del año y muy por debajo de los niveles de evacuación.
No obstante, el monitoreo continuará de manera permanente, ya que el agua proveniente de las cuencas superiores continúa descendiendo hacia el embalse de Salto Grande, en un contexto donde los pronósticos climáticos mantienen en alerta a buena parte del Litoral argentino.
Redaccion de 7Paginas