La crisis económica que golpea a las administraciones municipales de Entre Ríos alcanzó un punto crítico en la localidad de Sauce de Luna, departamento Federal. Este miércoles, el intendente Alcides Alderete confirmó que, ante la falta de liquidez, su administración comenzará a abonar una parte de los haberes de los trabajadores municipales mediante un bono alimentario.
La propuesta fue presentada formalmente en la mesa paritaria. La medida consiste en transformar un bono no remunerativo de $30.000 que se pagaba en efectivo, en un bono de comestibles de $50.000. Este «ticket canasta» podrá ser canjeado exclusivamente en comercios de la misma localidad.
«No tenemos la maquinita de hacer plata»
Alderete justificó la decisión señalando el complejo escenario financiero que atraviesa el municipio. Según detalló, la recaudación propia es «bajísima» (apenas llega al 30%) y las remesas de coparticipación provincial han disminuido drásticamente, resultando insuficientes para cubrir la masa salarial.
«El Gobierno nacional viene retrocediendo en lo que es la coparticipación y en los ATN (Aportes del Tesoro Nacional). Nada de eso se está dando», disparó el jefe comunal. Al mismo tiempo, aclaró para llevar tranquilidad: «No es que se vaya a pagar el 40% o el 60% del sueldo en bonos, es solo este refuerzo alimentario para poder garantizar la liquidez del resto del salario».
El dilema de la «frazada corta»
Con una estructura de 60 empleados de planta permanente, 58 jornalizados y decenas de contratados, Sauce de Luna enfrenta un gasto mensual que supera los 120 millones de pesos.
«Es para no hacer el uso de la frazada corta: o nos tapamos la cabeza o nos destapamos los pies», graficó Alderete para explicar que no existe un sobregasto en ninguna área, sino una falta real de fondos. «Acá está todo restringido, el tema es que no llegamos a pagar todos los sueldos», insistió.
Cómo funcionará el sistema
Aunque aún restan precisiones técnicas sobre la instrumentación, el intendente explicó la lógica detrás de la medida de una forma muy doméstica: «De la misma forma que muchas personas en su casa, cuando no llegan a fin de mes, van a un negocio y piden fiado, acá lo que hizo el Municipio es convocar a comercios locales que nos puedan dar a pagar con plazos».
De esta manera, el municipio busca ganar tiempo y sostener el consumo dentro de la propia localidad, mientras aguarda que la situación macroeconómica mejore. La medida ha generado un fuerte impacto en la región, siendo uno de los primeros municipios entrerrianos en recurrir a este tipo de instrumentos de pago tras la crisis de las últimas décadas.
Con información de Entre Ríos Ahora
Redaccion de 7Paginas