El conflicto en la Citrícola Salerno sumó este jueves un nuevo y dramático capítulo. Un grupo de trabajadores del sector cosecha se manifestó en las puertas de la planta de empaque, ubicada en la rotonda de los bulevares San Lorenzo y Yuquerí, para exigir el pago de salarios atrasados que, en algunos casos, se remontan al mes de febrero.
La protesta, que incluyó quema de neumáticos y un clima de profunda incertidumbre, refleja el agotamiento de los operarios tras reiterados incumplimientos de las promesas de pago por parte de la patronal.
«Juegan con la necesidad de la gente»
Jorge Corrado, delegado de los trabajadores, dialogó con el cronista de 7Páginas y describió una situación desesperante. «La gente se cansó porque la empresa no cumplió con el arreglo que hizo. Deben la segunda quincena de febrero, todo el mes de marzo y ya estamos sumando la tercera quincena en abril», detalló el representante gremial.
Según Corrado, la situación es crítica para las familias de los trabajadores: «Tienen esposas, tienen hijos y la economía no funciona. La empresa dice que no tiene plata y juega con la necesidad de los muchachos». Este reclamo se suma al de otros sectores de la empresa que la semana pasada también protagonizaron medidas de fuerza por motivos idénticos.
El fantasma del 2001: Caída de ventas y falta de apoyo gremial
Al ser consultado sobre las causas de este colapso, el delegado reveló que la empresa atribuye el problema al impacto de las políticas económicas nacionales y la falta de mercado. «Me dicen que no hay venta, que los negocios se caen. Las mandarinas y naranjas no se venden, tienen que meterlas en cámaras y muchas veces terminan tirándolas o mandándolas a jugo porque no tienen salida», explicó Corrado, quien comparó la gravedad del panorama actual con la crisis del año 2001.
¿Cierre o venta en puerta?
Aunque oficialmente la empresa no ha comunicado el cese de actividades, en el sector circula con fuerza la versión de que Salerno podría presentarse en quiebra o que existiría una operación de venta a un tercero.
«Si la empresa está por presentar quiebra o vender, se tienen que sentar a hablar con los representantes de los trabajadores, y hasta ahora no me han informado nada. Estamos a la deriva», advirtió Corrado.
Gestiones para destrabar el conflicto
Al cierre de esta edición, se supo que la intervención del Sindicato de la Fruta se encuentra manteniendo reuniones de urgencia con los representantes legales de la firma, encabezados por el abogado Caprarulo, y autoridades del gobierno provincial. El objetivo es alcanzar un acuerdo que permita liberar fondos para el pago de los haberes y garantizar la continuidad laboral de las decenas de familias que hoy ven peligrar su único sustento.
Fuente: Redacción 7Páginas