La interna del Partido Justicialista de Concordia sumó un nuevo escándalo luego de que el consejero departamental Néstor Fabián Adente presentara una nota formal cuestionando la legalidad y legitimidad de la reunión en la que fueron designadas las nuevas autoridades del Consejo Departamental. Un dato no menor es que Adente fue parte del sector liderado por Javier Orduna, el asesor de las supuestas nuevas autoridades.
El documento, dirigido a los integrantes del Consejo Departamental del PJ y al que tuvo acceso 7Paginas, solicita dejar asentada su postura respecto de lo ocurrido durante la reunión realizada el 25 de abril de este año, cuyos resultados fueron difundidos posteriormente mediante un comunicado oficial del partido.
En aquella instancia se anunció la reorganización de las autoridades partidarias, quedando al frente de la presidencia el doctor Agustín Cáceres, acompañado por la doctora Sabrina Mazariche Parody en la vicepresidencia.
Sin embargo, Adente manifestó una serie de objeciones al procedimiento utilizado para la convocatoria y desarrollo de la reunión. Entre los principales cuestionamientos señaló que no se realizó una convocatoria pública ni se notificó fehacientemente a la totalidad de los 15 consejeros habilitados con la debida antelación.
Asimismo, sostuvo que no se respetaron los tiempos previstos para la comunicación y espera establecidos en la normativa partidaria y afirmó que la convocatoria se realizó únicamente a través de mensajes de WhatsApp, limitando la participación de los integrantes del cuerpo.
Otro de los puntos planteados refiere a la asistencia registrada durante el encuentro. Según expresó en la nota, participaron siete consejeros de un total de quince habilitados, situación que, a su criterio, no alcanzaba el quórum necesario para tratar temas de relevancia institucional como la elección de presidente y vicepresidente.
Adente también indicó que el acta fue firmada únicamente por los consejeros que aprobaron las designaciones, mientras que él optó por abstenerse.
En el tramo final del escrito, el dirigente sostuvo que la reunión “careció de toda legalidad técnica” conforme a la Carta Orgánica partidaria y consideró que las decisiones adoptadas carecen de la legitimidad necesaria, calificando como “nulas” las designaciones surgidas de ese encuentro.
Finalmente, solicitó que las actuaciones sean revisadas y remarcó la necesidad de promover un debate amplio dentro del justicialismo local, respetando las distintas posiciones y expresiones internas del partido.
