El establecimiento, que funciona con personal único y cuenta con una matrícula de 12 alumnos, sufrió importantes daños en su biblioteca, cocina, comedor y aula. Ante la magnitud del siniestro, el Consejo General de Educación (CGE) articuló acciones con la Secretaría General de la Gobernación, a través de la Secretaría de Participación y Atención Ciudadana y el programa Voluntarios ER, con el objetivo de recuperar integralmente el edificio escolar.
De la jornada participaron el secretario General de la Gobernación, Mauricio Colello; el presidente del CGE, Carlos Cuenca; la secretaria de Participación y Atención Ciudadana, Valentina Götte; el secretario de Modernización, Emanuel Gainza; la directora del establecimiento, Fernanda Reynoso; además de representantes de empresas, vecinos y miembros de la comunidad.
Durante la visita, Colello destacó el compromiso colectivo que permitió revertir una situación dolorosa. “Lo que pasó acá reflejó lo malo que podemos mostrar como sociedad, pero también puso de manifiesto lo mejor: apenas ocurrió el incendio, el Estado y la comunidad nos pusimos a trabajar juntos para poner nuevamente en valor esta escuela y garantizar que los chicos vuelvan a aprender en las condiciones que se merecen”, expresó.
Por su parte, Cuenca recordó que recorrió la institución apenas dos días después del incendio y describió el panorama como “muy triste”. “Estaba todo prendido fuego, todo roto: la biblioteca, la cocina, el comedor y el aula”, señaló. Sin embargo, remarcó que desde el primer momento la prioridad fue asegurar el inicio del ciclo lectivo. “Nuestra preocupación era que el 2 de marzo estemos arrancando las clases”, afirmó, y confirmó que los alumnos volverán a las aulas en la fecha prevista.
Además de las tareas de reparación y puesta en valor, el titular del CGE adelantó que la escuela contará con instalaciones mejoradas y donaciones de computadoras para conformar un nuevo gabinete informático.
La directora Reynoso no ocultó su emoción ante los avances logrados. “Estábamos esperando que esto sucediera, pero ahora verlo así nos emociona”, expresó, y resaltó la solidaridad recibida desde distintos puntos del país. Comentó que incluso un exalumno radicado en Buenos Aires donó seis bolsas de cemento, entre otros aportes económicos y materiales que obligaron a organizar la recepción ante la magnitud de las colaboraciones.
Finalmente, Götte subrayó el rol de la participación ciudadana en el proceso de reconstrucción. “Desde Voluntarios Entre Ríos buscamos fortalecer el vínculo con la ciudadanía y promover una participación activa que genere transformaciones reales, como la que hoy estamos construyendo acá”, sostuvo.
La escuela, que este año celebra sus 106 años de historia, volverá a abrir sus puertas renovada, transformando un hecho doloroso en un ejemplo de compromiso y trabajo conjunto.