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Denuncia por abuso en una escuela de Concordia: padres reclaman respuestas y denuncian que desde la dirección “se nos ríen en la cara”

Familias de la escuela Vélez Sarsfield se concentraron este lunes en el ingreso al establecimiento para exigir medidas de seguridad y una reunión con autoridades de la Dirección Departamental de Escuelas. Sostienen que la directora, Mara Ruiz Díaz, minimiza la gravedad de los hechos y que existen antecedentes de conflictos entre alumnos que no habrían tenido respuestas. Mientras tanto, la madre del niño que habría sido víctima de abuso acudió al Copnaf para reclamar la intervención del organismo.
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Redacción 7Paginas

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La preocupación y la indignación de un grupo de padres volvieron a quedar expuestas este lunes por la mañana en la escuela Vélez Sarsfield de Concordia, donde las familias reclaman respuestas tras la denuncia judicial presentada por una madre que señaló que su hijo, alumno de tercer grado, habría sido víctima de abuso por parte de tres estudiantes de sexto grado.

La situación, que fue dada a conocer por 7Páginas la semana pasada, generó una fuerte conmoción en la comunidad educativa. A menos de una semana de conocerse la denuncia, los padres aseguran que todavía no cuentan con las respuestas ni con las garantías de seguridad que necesitan para enviar a sus hijos a clases con tranquilidad.

Durante una recorrida por el establecimiento, un cronista de este medio dialogó con las madres que se concentraron en el ingreso. Allí, las familias expresaron su malestar por la falta de soluciones concretas y denunciaron que, mientras exponían sus reclamos, integrantes del equipo directivo les tomaban fotografías desde las ventanas de la dirección, una actitud que interpretaron como una burla y una forma de intimidación.

“No nos dan respuestas concretas”

Las madres explicaron que el objetivo de la convocatoria era volver a hablar con la directora y conseguir la presencia de representantes de la Dirección Departamental de Escuelas, ya que, según afirmaron, las reuniones anteriores no permitieron avanzar en medidas concretas.

“Las respuestas fueron muy soberbias y nada concreto”, sostuvo una de las mujeres entrevistadas por 7Páginas. Según su relato, durante el encuentro con la directora se habrían planteado otros temas, sin abordar con la profundidad necesaria la gravedad de lo sucedido.

“Nosotros traemos a nuestros hijos para que se eduquen. Son cinco horas que están sin nosotros y para que ocurra algo así dentro de la escuela es gravísimo”, manifestó.

Las familias también cuestionaron que los alumnos señalados en la denuncia continúen concurriendo al establecimiento, situación que, según expresaron, incrementa el temor de otros padres. Algunas familias habrían decidido no enviar a sus hijos durante dos jornadas por miedo a que se produzcan nuevos episodios.

Cabe aclarar que la responsabilidad de los estudiantes mencionados deberá establecerse por las vías correspondientes y que los hechos denunciados se encuentran sujetos a investigación.

Afirman que los reclamos vienen desde principio de año

Uno de los puntos más delicados planteados por los padres es que, según sus testimonios, los problemas de convivencia entre estudiantes no serían nuevos. Aseguran que desde comienzos del ciclo lectivo vienen advirtiendo sobre conflictos y situaciones de violencia que, a su entender, no habrían recibido una respuesta suficiente.

“Esto se podría haber evitado. Venimos con un montón de quejas desde hace tiempo y, si nos hubiesen escuchado y hubiésemos trabajado todos reunidos, esto se habría evitado”, expresó una de las madres.

En ese sentido, también mencionaron presuntos episodios de agresiones físicas entre alumnos en los baños, además de situaciones de hostigamiento y conductas inapropiadas que, según sus relatos, habrían afectado a otros niños. Se trata de testimonios de las familias que requieren ser evaluados por las autoridades educativas y, cuando corresponda, investigados.

Los padres cuestionaron, además, la escasa realización de actividades preventivas. Una de las mujeres afirmó que durante el año solamente se habría llevado adelante un taller relacionado con el bullying, pese a que, según señaló, la escuela arrastra conflictos de convivencia desde hace tiempo.

Qué medidas piden las familias

Entre los reclamos planteados durante la concentración, los padres enumeraron la necesidad de reforzar la supervisión en los baños, restablecer la organización de los recreos por ciclos y revisar el acuerdo de convivencia de la institución.

También solicitaron que se convoque a una reunión general con la participación de autoridades de la Dirección Departamental de Escuelas, para que las inquietudes puedan ser escuchadas en presencia de un organismo superior.

“Pedimos que haya más seguridad en los baños, que vuelvan a estar los recreos como antes, separados entre primer y segundo ciclo, y que se haga nuevamente el acuerdo de convivencia entre padres, alumnos y directivos”, detalló una de las madres.

Según su versión, la dirección se habría negado a introducir modificaciones y habría sostenido que las normas vigentes funcionan adecuadamente.

Las familias también cuestionaron la modalidad de las reuniones individuales con los padres y reclamaron espacios colectivos para discutir los problemas que, aseguran, afectan a distintos alumnos.

Denuncian amenazas e intimidaciones

Durante la entrevista con 7Páginas, algunas madres afirmaron sentirse hostigadas cuando intentan plantear reclamos ante la dirección. Una de ellas aseguró que existen padres que no participaron de la convocatoria porque estaban trabajando y otros que tendrían temor de posibles represalias contra sus hijos.

“Es una directora que intimida a los padres. Vos venís a decirle que pasa algo con tu hijo y enseguida te dice que no quiere problemas y que te va a denunciar”, relató una de las mujeres.

Las familias también sostuvieron que, en encuentros anteriores, se habrían sentido desalentadas a registrar lo conversado. Estas afirmaciones corresponden a los testimonios recogidos durante la protesta y no pudieron ser verificadas de manera independiente al cierre de esta nota.

Otro momento de tensión se produjo mientras las madres dialogaban con el cronista de este medio. Según denunciaron, desde una ventana de la dirección les tomaban fotografías y se reían, algo que consideraron una provocación en medio de una situación que califican como extremadamente delicada.

La actitud generó indignación entre las presentes, que reclamaron respeto y una respuesta institucional acorde con la preocupación que atraviesa a las familias.

La situación del niño y la intervención del Copnaf

Uno de los aspectos que más preocupa a las familias es el estado emocional del niño de tercer grado que habría sido víctima del hecho denunciado. Durante la entrevista, una de las madres señaló que circuló entre los padres un audio atribuido a la mamá del menor, en el que describiría las dificultades que estaría atravesando su hijo.

De acuerdo con lo relatado por las familias, el niño no estaría asistiendo a clases por recomendación de un profesional, ante la preocupación por un posible encuentro con los estudiantes señalados en la denuncia.

En paralelo, la madre del menor se encontraba este lunes en la sede del Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf), donde, según la información recogida por este medio, le habrían indicado que, si bien desde la escuela se activó un protocolo, no se habría realizado la denuncia correspondiente ante ese organismo para solicitar su intervención.

Por ese motivo, al cierre de esta nota, la mujer se dirigía nuevamente al establecimiento para exigir que se cumpliera con ese procedimiento. La presentación ante el Copnaf se sumaría a la denuncia judicial que ya se encuentra en marcha.

Una comunidad educativa que exige respuestas

La concentración de este lunes volvió a poner en primer plano la preocupación de las familias por la seguridad de los niños dentro de la escuela Vélez Sarsfield. Los padres no solo reclaman que se esclarezca lo denunciado, sino también que se adopten medidas preventivas, se investiguen los antecedentes que mencionan y se establezcan mecanismos claros para comunicar y atender situaciones de violencia.

La denuncia judicial deberá seguir su curso para determinar qué ocurrió y las responsabilidades que pudieran corresponder. Mientras tanto, las familias esperan una intervención de las autoridades educativas que permita abordar la crisis, recuperar la confianza y garantizar un ámbito escolar seguro para todos los alumnos.

El reclamo central de los padres es concreto: que los escuchen, que se investigue lo sucedido y que la seguridad de los chicos deje de ser motivo de incertidumbre.

Redacion de 7Paginas