La escena política local sumó un nuevo capítulo de alta tensión tras la difusión de un crítico informe periodístico publicado por el medio La Caldera, el cual pone bajo la lupa la trayectoria pública del dirigente peronista Ángel Giano. El artículo cuestiona con dureza las recientes apariciones de Giano, quien adoptó un perfil sumamente crítico hacia la actual gestión comunal encabezada por el intendente Francisco Azcué, señalando que el exlegislador pretende presentarse como un «abanderado moral» obviando su propio pasado institucional.
«Ángel Giano salió a criticar a Francisco Azcué como si fuera un recién llegado a la política», dispara el informe reproducido por 7Paginas, remarcando que el dirigente concordiense no es un observador externo o un técnico independiente, sino un protagonista central de los últimos 20 años de administraciones provinciales y locales.
Los contratos truchos y las designaciones de familiares
El informe repasa cronológicamente las funciones de mayor peso que ejerció Giano en la Legislatura entrerriana y el impacto que tuvieron en la opinión pública. En primer término, se le recuerda que se desempeñaba como presidente de bloque oficialista en la Cámara Alta durante los años en que estalló el denominado escándalo de los «contratos truchos», una megacausa que investigó el desvío de millonarios fondos públicos a través de contrataciones simuladas.
Posteriormente, al frente de la presidencia de la Cámara de Diputados, la figura de Giano quedó en el centro de la polémica tras la designación en planta permanente de dos de los hijos del exintendente de Paraná y entonces candidato a gobernador, Adán Bahl.
«No lo inventó nadie, lo admitió el propio Giano. Reconoció públicamente que los designó a pedido de Bahl y que se arrepentía. Esa sola frase debería alcanzar para terminar con cualquier pretensión de dar clases de ética pública», subraya el texto de La Caldera.
El artículo argumenta que estas acciones exponen una forma arraigada de entender al Estado: «Para algunos dirigentes, el Estado fue durante años una agencia de empleo para amigos y parientes. Mientras al ciudadano común se le exige mérito y concurso, los hijos del poder entraban por la ventana con sueldo asegurado».
La interpelación al intendente Francisco Azcué
El informe de La Caldera no limita sus críticas al peronismo, sino que también interpela de forma directa al actual jefe comunal de Concordia, sugiriendo que debería responder con mayor firmeza institucional a los cuestionamientos de la oposición:
El rol del intendente: Señalan que Azcué debería recordar explícitamente quiénes administraron la ciudad y la provincia durante las décadas en las que Concordia consolidó alarmantes índices de pobreza estructural y dependencia.
El contraste con su etapa de fiscal: Se recuerda que el hoy intendente construyó gran parte de su capital político como fiscal de la provincia, investigando expedientes y denunciando abiertamente los mecanismos del poder local, particularmente enfrentando al «crestismo».
Un llamado a la memoria política
Hacia el tramo final, el duro informe remarca que el peronismo entrerriano tiene pleno derecho a ejercer su rol opositor, pero advierte que «no puede hacerlo desde la amnesia». El artículo concluye que la dirigencia que estuvo al frente del Estado durante las últimas décadas debe dar explicaciones antes de emitir cuestionamientos éticos.
Concluyendo que antes de levantar el dedo acusador y dar clases de administración pública, el exlegislador concordiense tiene la obligación de rendir cuentas sobre su propia gestión y su responsabilidad política en el deterioro estructural de la región.