En un hecho que pone de relieve las profundas falencias del sistema de salud mental y la contención de adicciones en la región, una vecina de Federación decidió romper el silencio y ganar la calle. Patricia, madre de Lucio (24), se presentó este martes frente al Centro Cívico para visibilizar el calvario que vive su familia desde hace casi dos décadas.
Lucio, un joven cuyo nombre es tristemente célebre en la ciudad por reiterados delitos contra la propiedad, padece diagnósticos de bipolaridad y esquizofrenia desde los 12 años. Según su madre, el cuadro se ha vuelto incontrolable debido al consumo de estupefacientes y a la falta de un tratamiento psiquiátrico sostenido.
«Lavado de manos total»
En diálogo con Radio UNO, el único medio presente en el lugar, Patricia relató que tras intensas gestiones se logró que su hijo fuera trasladado a la Colonia Psiquiátrica de Federal. Sin embargo, su temor es que la historia se repita: «A mí no me asegura nada que esté internado hoy; temo que en unos días le den el alta y estemos en la misma situación. Quiero una respuesta concreta, que me digan que se queda un año o dos, lo que sea necesario», expresó con crudeza.
La mujer fue tajante respecto a la peligrosidad de la situación: “Lo digo con todo el dolor de mamá: prefiero verlo encerrado a que mi hijo mate o que alguien me lo mate. Yo hasta a los médicos les pedía que le dieran una medicación que lo durmiera para tenerlo en mi casa y que no salga a hacer desastres”.
Un sistema que mira hacia el costado
La convocatoria, que originalmente preveía una marcha hasta el hospital local, se vio limitada por la escasa presencia de vecinos, aunque contó con el acompañamiento de los concejales Claudio Gómez y Odalis Burna.
Patricia denunció una «dejadez» histórica por parte de los profesionales y el sistema judicial:
Falta de recursos: Recordó que desde los 6 años debe viajar a Concordia para tratarlo por la carencia de especialistas en Federación.
Burocracia legal: El debate también rozó las dificultades que impone la actual Ley de Salud Mental, que muchas veces traba las internaciones involuntarias incluso cuando hay riesgo para sí o para terceros.
Falta de seguimiento: «Es un lavado de manos total. Antes me decían que no había cama, y de golpe aparece una. Siento que esperan a que pase una tragedia para actuar», sentenció.
«No somos desechos, tenemos derechos»
Pese a haber atravesado recientemente una cirugía compleja que le impide estar mucho tiempo de pie, Patricia leyó un manifiesto frente a la sede municipal. En sus párrafos más sentidos, reclamó que los funcionarios «actúen a la altura de los acontecimientos» y subrayó: “Marchamos pidiendo por una mejor salud mental; no somos desechos, tenemos derechos”.
El caso de Lucio es el reflejo de una problemática que, según cronistas locales, se suele «esconder debajo de la alfombra». Hoy, la esperanza de esta madre es que la internación en Federal no sea un «parche» más, sino el inicio de un tratamiento serio que le devuelva la paz a su hijo y seguridad a la comunidad de Federación.
Por Carlos Suarez para radio UNO Federacion