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El humedal de la Bianca, una obra cargada de sospechas que el municipio ordenó paralizar los trabajos

Una vieja polémica se reanuda en Concordia a partir del avance de una obra sobre un sector del humedal ubicado en la zona de avenida Eva Perón, antes del ingreso al barrio La Bianca. Vecinos y referentes ambientalistas vienen denunciando desde hace años la intervención humana en ese espacio natural, que habría sido rellenado con tierra, alterando su funcionamiento ecológico.
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Redacción 7Paginas

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El tema volvió a tomar relevancia en los últimos días luego de que el municipio dispusiera la paralización de los trabajos tras detectar incumplimientos vinculados a la normativa vigente y a las condiciones establecidas para intervenir en un área considerada ambientalmente sensible.

Un conflicto que se remonta a más de una década

Según recuerdan vecinos del sector, a fines de la década del 90 varias familias habitaban un área conocida como Salto Chico, donde existían viviendas precarias ubicadas a la vera de un gran humedal atravesado por un pequeño arroyo. Ese curso de agua funcionaba como contenedor natural de las lluvias y como parte del equilibrio ambiental del lugar.

Con el crecimiento del barrio La Bianca, muchas de esas familias decidieron trasladarse hacia el nuevo asentamiento, ya que las condiciones resultaban más favorables que vivir en un terreno inundable.

Sin embargo, a partir del 2015 se produjo un fuerte movimiento de suelo en el lugar. Camiones cargados con tierra comenzaron a rellenar el sector, lo que terminó por tapar el humedal y modificar el curso natural del arroyo, pese a la resistencia que manifestaba en aquel momento la comisión local en defensa de los humedales.

Tras esa intervención, el propietario del terreno fue intimado a realizar obras complementarias destinadas a mitigar el impacto ambiental, entre ellas la construcción de un reservorio y otras intervenciones hidráulicas. Según supo 7Paginas, esos trabajos nunca se concretaron.

Una obra sin información visible

En los últimos meses comenzaron nuevamente los movimientos en el predio ubicado sobre avenida Eva Perón al 3000. Allí se levantó un cerco perimetral y se avanzó con el relleno y nivelación de un terreno de aproximadamente 20.000 metros cuadrados, es decir casi dos hectáreas.

De acuerdo con lo observado por vecinos y ambientalistas, el lugar correspondería a un humedal protegido. Sin embargo, en el sitio no se exhibían carteles de obra ni información sobre permisos o responsables del proyecto, lo que generó interrogantes sobre su legalidad.

Datos catastrales indican que el terreno pertenecería desde 2018 al empresario Gustavo Martín Núñez, vinculado a la firma Puerto Príncipe S.A., que en su momento gestionó la discoteca B612 en un galpón del puerto de la ciudad.

También se lo menciona como propietario del Hotel Flair —ubicado frente al terreno en cuestión— y del hotel alojamiento Fun & Love.

Cronología de los hechos

De acuerdo a la información aportada a 7Paginas, y según se detalla en una cronología de los hechos, el predio presentaba originalmente en su sector sur un área usurpada con casillas precarias de madera, mientras que el humedal se mantenía en su estado natural, con el escurrimiento del agua atravesando el terreno por su sector central.

Liberación del sector ocupado

Siempre según los datos recogidos, a comienzos del año 2014 se logró liberar el área que se encontraba usurpada, lo que permitió recuperar ese sector del predio donde se habían instalado las construcciones precarias.

Intervención en el sistema de escurrimiento

Posteriormente, a fines del año 2015, se habría producido una intervención por parte de la Dirección de Calles Sin Pavimentar, dependencia municipal que realizó trabajos de rectificación de la zanja que atravesaba la mitad del terreno.

De acuerdo a lo que se indica, esa obra modificó el curso natural del escurrimiento del agua en el humedal, lo que habría generado cambios en la dinámica ambiental del sector.

Avance de obra y reacción municipal

Según trascendió, sobre el terreno que había sido rellenado se construyó una gran plataforma y, en las últimas semanas, se registró un intenso movimiento de trabajadores que avanzaban con una obra destinada a la construcción de un centro comercial con depósitos.

Esta situación alertó a funcionarios municipales, quienes ordenaron la paralización inmediata de los trabajos hasta que se cumplan una serie de requisitos ambientales y técnicos.

Desde el municipio informaron a 7Paginas, que no se evaluará la viabilidad de ninguna obra civil en el predio hasta tanto se complete el Plan de Remediación y Mitigación del humedal, aprobado recientemente.

Condiciones para continuar

Entre las exigencias impuestas al propietario del terreno se encuentran:

Paralizar cualquier obra no autorizada.

Destinar 3.683,38 metros cuadrados para la construcción de una laguna reservorio destinada a regular el escurrimiento del agua.

Ejecutar una alcantarilla dentro del esquema hidráulico previsto.

Construir un muro de contención según especificaciones técnicas.

Implantar especies nativas para favorecer la recuperación ambiental del área intervenida.

Las autoridades advirtieron además que cualquier nuevo incumplimiento derivará en la clausura inmediata de la obra y en la aplicación de las sanciones correspondientes.

El marco legal de protección

La intervención municipal se basa en la Ordenanza N.º 36.802 de protección de humedales, modificada en 2021 por el Concejo Deliberante local. La normativa establece criterios para la preservación de estos ecosistemas y dispone la elaboración de un inventario de humedales en el ejido de la ciudad.

Además, fija que la fiscalización de estas áreas debe estar a cargo de organismos técnicos municipales, entre ellos la Unidad de Desarrollo Ambiental y la Secretaría de Desarrollo Urbano.

El valor ambiental de los humedales

Especialistas advierten que rellenar un humedal con tierra genera daños graves e incluso irreversibles. Estos ecosistemas funcionan como reguladores naturales del agua, actuando como “esponjas” que absorben el exceso durante lluvias intensas y lo liberan gradualmente.

Su eliminación puede provocar mayor riesgo de inundaciones, pérdida de biodiversidad, contaminación del agua y liberación de carbono almacenado en los suelos, lo que impacta directamente en el cambio climático.

Mientras tanto, el futuro del predio sigue siendo incierto y la situación reavivó el debate sobre el control ambiental y el cumplimiento efectivo de las normas que protegen estos ecosistemas en la ciudad.

Redacción de 7Paginas