El pastor Giménez expresó un mensaje de esperanza para Concordia y aseguró que la ciudad tiene condiciones para superar los problemas sociales y económicos que la ubican entre las localidades con mayores índices de pobreza del país. Lo hizo durante una entrevista en los estudios de Radio Rivadavia Concordia, en la previa de la jornada de oración y sanación que encabezará este sábado, desde las 17, en el Centro de Convenciones.
En diálogo con el programa Punto de Inflexión, el reconocido pastor cuestionó la cobertura de algunos medios nacionales sobre la creciente del río Uruguay y las inundaciones en la región, al considerar que la difusión de imágenes que presentan a Concordia bajo el agua perjudica su actividad turística y genera temor entre quienes podrían visitarla.
“Yo vine acá y me enojé tanto. ¿Qué pasó acá? Yo creía que había que cruzar agua por todos lados, con botes de la gente, y nada que ver”, expresó, al referirse a la percepción que se genera desde otros puntos del país.
Giménez explicó que conoce Concordia desde hace años, principalmente por sus frecuentes visitas a las termas, y sostuvo que la ciudad cuenta con atractivos y recursos que deben ser aprovechados. En ese sentido, remarcó que la información negativa repercute en las reservas hoteleras y en el movimiento comercial.
Como ejemplo, anticipó que la convocatoria de este sábado contará con la presencia de unas 500 personas provenientes de otras localidades y estimó que alrededor del 80% se alojará en establecimientos termales y consumirá en Concordia.
“Concordia tiene esperanza”
Más allá de la cuestión turística, el pastor planteó una mirada sobre el futuro social de la ciudad y manifestó su convicción de que puede dejar atrás las condiciones de pobreza que durante años la caracterizaron.
“Yo veo que Concordia tiene esperanza, que Entre Ríos tiene esperanza”, afirmó durante la entrevista.
En su análisis, sostuvo que el cambio no depende exclusivamente de las decisiones políticas o económicas, sino también de una transformación social que fortalezca los vínculos familiares, la solidaridad y el compromiso comunitario.
“Así como ha sido una de las ciudades más pobres, yo creo que viene un mover espiritual en Concordia”, manifestó, al explicar que considera que la fe puede traducirse en acciones concretas capaces de mejorar la vida de las personas y de las comunidades.
Giménez también señaló que siente que durante los últimos años descuidó su vínculo con Concordia y Entre Ríos, ya que sus visitas estuvieron mayormente relacionadas con el descanso. Sin embargo, afirmó que tiene la intención de volver con mayor frecuencia para acompañar a la comunidad con un mensaje de aliento.
La pobreza, la familia y la necesidad de recuperar la unión
Durante la charla radial, el pastor recordó las experiencias de trabajo social que impulsó en Concordia durante la década de 1990, cuando la situación de pobreza de determinados sectores de la ciudad generaba una fuerte preocupación.
Relató que, en aquel momento, decidió impulsar acciones de asistencia que incluían la participación de médicos, enfermeros y peluqueros, con el objetivo de brindar ayuda directa a familias vulnerables.
Según explicó, aquella experiencia le permitió comprobar que la acción comunitaria puede generar repercusiones que van más allá de la asistencia inmediata, al poner en evidencia necesidades que requieren respuestas institucionales.
También vinculó la situación social con lo que considera una creciente fragmentación de la sociedad argentina.
“Nos hemos alejado un poco de Dios, nos hemos alejado de la familia, nos hemos materializado demasiado. La grieta nos ha afectado en todas las áreas: familia, amigos, y está muy dividida la cosa”, reflexionó.
En esa línea, sostuvo que la división debilita las posibilidades de crecimiento colectivo y consideró necesario que los argentinos puedan trabajar en objetivos comunes, más allá de sus diferencias políticas e ideológicas.
Para fundamentar su postura, mencionó el caso de Corea del Sur, país que conoció personalmente y que, según relató, logró desarrollarse a partir del esfuerzo compartido y del compromiso de sus ciudadanos.
Su experiencia personal y el mensaje a los jóvenes
Otro de los momentos destacados de la entrevista estuvo relacionado con su historia de vida. Giménez contó que atravesó una etapa de adicción a las drogas durante su juventud y que encontró en la fe cristiana un camino para cambiar su realidad.
“Yo fui adicto a las drogas hasta los 18 años. Tengo dos impactos de bala en el cuerpo, porque uno, cuando es adicto, termina haciendo cualquier cosa para drogarse”, relató.
El pastor aseguró que su acercamiento a Jesús marcó un antes y un después en su vida y señaló que lleva cinco décadas de trabajo pastoral.
También destacó la importancia que tuvo para él acompañar a sus padres durante sus últimos años, una experiencia que, según explicó, le permitió comprender el valor de la familia y la dimensión espiritual de los vínculos.
Al referirse a los jóvenes y a las dificultades vinculadas con la salud mental, los conflictos familiares y la falta de contención, consideró que es necesario recuperar espacios de escucha y fortalecer los lazos entre padres e hijos.
“Lo que sabemos, la comunicación, tiene que producir hechos”, expresó, al remarcar que las palabras deben estar acompañadas por acciones concretas.
Asimismo, valoró el alcance de las redes sociales como herramienta para llegar a más personas, aunque advirtió que la comunicación debe traducirse en ayuda efectiva y en una presencia real frente a las necesidades de la comunidad.
Una convocatoria que busca unir a la comunidad
La jornada prevista para este sábado a las 17 en el Centro de Convenciones de Concordia tendrá un carácter espiritual, con actividades de oración y sanación. Giménez aclaró que no se trata de una convocatoria partidaria, sino de un encuentro que busca reunir a creyentes de distintas localidades.
Según explicó, llegarán familias de Concordia, Uruguay, Misiones, Santa Fe y Buenos Aires, en una propuesta que pretende fortalecer los vínculos entre quienes comparten la fe cristiana.
El pastor sostuvo que el encuentro también puede contribuir al movimiento turístico y comercial, al recibir visitantes que se alojarán en la ciudad y disfrutarán de sus atractivos.
En el cierre de la entrevista, dejó un mensaje dirigido tanto a los concordienses como al conjunto de los argentinos.
“Hay esperanza para Argentina”, afirmó, al convocar a superar las diferencias políticas y trabajar por el bienestar común.
Y concluyó con una reflexión que sintetizó su mirada sobre el futuro de la ciudad: “La espiritualidad y la familia son las raíces que lo cambian todo”.
Fuente: programa Punto de Inflexion de radio Rivadavia Concordia
Redaccion de 7Paginas
