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El PJ de Concordia ya palpita el 2027: entre el «operativo redes» y la sombra de una interna sangrienta

Ante la falta de un liderazgo claro que aglutine a la tropa, referentes de primera línea y "segundas líneas" comenzaron a blanquear sus aspiraciones en el mundo digital. El peronismo local busca resurgir tras la derrota, pero el panorama asoma atomizado y conflictivo.
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Redacción 7Paginas

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La carrera hacia el 2027 ya comenzó en la «Capital del Peronismo» entrerriano, aunque no en los locales partidarios, sino en las pantallas de los teléfonos. En las últimas horas, ha sido notorio cómo el PJ de Concordia empezó a jugar sus fichas en las redes sociales, donde referentes de diversos sectores exponen sus aspiraciones electorales en un intento por ganar terreno de cara al armado del próximo año.

Un escenario atomizado

Tras la derrota en las últimas elecciones, el justicialismo concordiense lejos está de mostrar una imagen de unidad. Por el contrario, se encuentra en un estado de atomización que se refleja en la danza de nombres que ya están trabajando sus potenciales candidaturas.

Como adelantó un informe de 7Paginas, la lista de aspirantes «pesados» incluye figuras de la talla de:

Gustavo Bordet

Enrique Cresto

Ángel Giano

Armando Gay

Marcelo Cresto

Martín Santana

Pablo Bovino

Sin embargo, lo que sorprendió en los últimos días es la irrupción de las «segundas líneas». A través de posteos, fotos de reuniones y mensajes con tono proselitista, han surgido numerosos nombres que aspiran, sobre todo, a ocupar bancas en el Concejo Deliberante.

¿Hacia una reedición de las PASO 2023?

La proliferación de candidatos y la falta de una conducción vertical que ordene el territorio anticipan un panorama complejo. Sin un líder que logre sintetizar las diferentes vertientes, el peronismo local parece encaminarse a una «interna sangrienta», reeditando la tensión y el desgaste que se vivió en las PASO del 2023.

La estrategia de «jugar en las redes» responde a la necesidad de instalarse temprano en el imaginario del afiliado y del vecino común. No obstante, esta sobreoferta de candidatos en un partido que aún intenta lamerse las heridas de la derrota plantea un interrogante: ¿Es un signo de vitalidad democrática o la confirmación de una fractura que será difícil de sanar antes de llegar a las urnas?

Por ahora, los algoritmos y los «likes» mandan, mientras en el territorio el PJ sigue buscando el liderazgo perdido.