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El tiro por la culata: un medio intentó cuestionar la demolición de una casona colonial, pero los vecinos de Concordia salieron a apoyar la modernización

La polémica en torno a la histórica propiedad de calle San Luis al 500 abrió el debate sobre el desarrollo urbano en Concordia. Mientras algunos sectores critican la obra, la realidad muestra un fuerte respaldo de la comunidad hacia el progreso, la generación de empleo y la recuperación de un espacio que estaba abandonado.
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Redacción 7Paginas

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En los últimos días, el desarrollo urbano de Concordia volvió a estar en el centro de la escena tras una publicación del medio local Diario Junio, que tituló de manera alarmante: “DEMOLIERON UNA CASONA DE 150 AÑOS EN CONCORDIA PARA CONSTRUIR UN EDIFICIO DE 12 PISOS”. La nota hacía referencia a la histórica propiedad ubicada en calle San Luis al 500, entre Quintana y Alem, considerada una de las últimas expresiones de la arquitectura colonial en el casco céntrico. Sin embargo, lo que se intentó presentar como un avasallamiento al patrimonio generó un efecto impensado: en las redes sociales, los vecinos de Concordia salieron a respaldar la modernización de la ciudad.

Frente a este escenario, 7Paginas investigó a fondo los detalles del proyecto para conocer la realidad detrás de los cuestionamientos.

Una importante inversión para salvar la fachada

Es una realidad que la propiedad —que fue  adquirida por la Mutual del Personal Argentino de Salto Grande— posee un indudable valor histórico al ser el único exponente de su estilo en la ciudad. No obstante, quienes critican el avance de la obra omiten un dato fundamental: el proyecto contempla la conservación de una parte significativa de la construccion colonial, en el frente del edificio, adquiriendo un destaque que no tenia hasta el momento.

Según supo 7Paginas, apuntalar y preservar ese frente histórico, demandará una importante inversion. Fuentes técnicas explicaron que, al iniciar las excavaciones para la torre de 12 pisos, la estructura original correría un riesgo inminente de derrumbe si no se aplican refuerzos cierta complejidad. Por lo tanto, lejos de destruirse por completo, el patrimonio será consolidado mediante un esfuerzo financiero privado.

(Maqueta del futuro edificio)

Progreso, empleo y el fin de un foco de infección

La decisión municipal de autorizar el proyecto bajo una excepción urbanística —luego de que los hermanos Gadea (el arquitecto Alberto Wenceslao y el abogado Benjamín) asumieran el desarrollo— responde a una visión de crecimiento para Concordia.

En medio de la recopilación de información, desde el ejecutivo municipal se mencionó a 7Paginas que la actual gestión se apoyó fuertemente en el progreso urbano, densificando el casco céntrico con infraestructura moderna, y por otro lado a la generación de empleo, reactivando el sector de la construcción local con mano de obra genuina.

Solución habitacional: Ofrecer más viviendas en una zona de alta demanda.

Asimismo, la intervención oficial garantiza que la histórica fachada no solo se mantenga en pie, sino que adquiera un lugar mucho más destacado del que tenía hasta ahora. Vecinos del lugar recordaron a 7Paginas que, previo al inicio de los trabajos, el inmueble se encontraba en un estado de total abandono, convertido prácticamente en un yuyal lleno de ratas que afectaba la salubridad del barrio.

La voz de la comunidad

Aunque persisten los debates técnicos respecto al impacto visual, el asoleamiento y el Código de Ordenamiento Urbano y Territorial (COUyT), el termómetro social de las redes demostró que la ciudadanía prioriza el avance de Concordia. La preservación del pasado no tiene por qué ser un obstáculo para el futuro, siempre y cuando existan los controles y las inversiones necesarias para que ambas realidades convivan armoniosamente