A partir de la declaración de la emergencia ambiental en Concordia, la Municipalidad ha comenzado a implementar una serie de medidas estructurales para optimizar la recolección de residuos, un servicio público esencial. La puesta en marcha de un sistema mixto —que combina zonas concesionadas con el servicio operativo del municipio— ya permite dar respuestas concretas a la demanda histórica de la ciudad.
Un ejemplo tangible de esta mejora es que diversos barrios que anteriormente contaban con el servicio solo tres veces por semana, ahora disponen del paso del camión de lunes a sábados. Es decir, la frecuencia se ha duplicado, marcando un cambio rotundo en la higiene urbana.
Un diagnóstico para el cambio
El subsecretario de Ambiente, Joaquín Gobetto, explicó que este nuevo esquema surge de un diagnóstico técnico que identificó falencias críticas en el sistema anterior. Entre los puntos detectados se encontraban limitaciones en el parque automotor, frecuencias insuficientes y la proliferación de microbasurales y quemas, factores que fueron determinantes para declarar la emergencia ambiental.
“Este sistema permite aumentar significativamente la frecuencia, lo que representa un avance sustancial en términos de salud pública y saneamiento”, afirmó el funcionario.
El rol fundamental del vecino
Sin embargo, desde el área de Ambiente advirtieron a 70aginas el esfuerzo estatal no es suficiente sin el compromiso ciudadano. Para que el servicio sea eficiente, es imperativo que los vecinos colaboren con:
Cumplimiento de horarios: Sacar la basura únicamente en las franjas indicadas.
Disposición correcta: Asegurar que los residuos estén bien embolsados para evitar roturas y dispersión.
Información oficial: Interiorizarse sobre los días específicos de paso en cada barrio.
Un proceso de adaptación
Gobetto señaló que, como toda medida nueva, el sistema requiere un tiempo de adaptación tanto para la logística municipal como para la comunidad. “Es fundamental que los vecinos se informen a través de los canales oficiales sobre los horarios de su barrio. Esto evita la formación de focos de riesgo sanitario”, subrayó.
Finalmente, el funcionario apeló a la construcción colectiva de una ciudad más limpia: “Necesitamos que los vecinos acompañen este proceso con responsabilidad y paciencia, entendiendo que se trata de un cambio estructural que requiere del compromiso conjunto para lograr resultados sostenibles en el tiempo”.