La protesta consistió en un “semaforazo” alrededor de la plaza 25 de Mayo y fue convocada bajo el lema “La Ley de Glaciares no se toca. Nuestros ríos y nuestras aguas no se tocan. Basta de entregar nuestros bienes”. La actividad fue organizada por el Colectivo Ecosocial y contó con la participación del Partido Obrero, Nodo Brote Nativo, AGMER Multicolor Concordia por la Minoría y la Unión de Juventudes por el Socialismo, entre otros espacios.
Desde las organizaciones señalaron que la movilización se vincula con el inicio de las sesiones extraordinarias del Congreso Nacional, convocadas a pedido del presidente Javier Milei, donde uno de los temas a tratar sería la posible modificación de la Ley de Glaciares. Advirtieron que cualquier cambio en la normativa pondría en riesgo el agua de los ríos que nacen en la cordillera y favorecería el avance del extractivismo y la megaminería a cielo abierto.
Durante la jornada se repartieron volantes a las personas que circulaban por la zona céntrica y se exhibieron consignas como: “Sin glaciares no hay agua”, “Sin agua no hay vida”, “No a la modificación de la Ley de Glaciares” y “No a la reforma laboral”.
Al finalizar la actividad, una de las manifestantes expresó a 7Paginas:
“Realizamos un semaforazo alrededor de la plaza 25 de Mayo de Concordia en el marco de la acción plurinacional por la defensa de la Ley de Glaciares. Decimos no a su modificación porque el agua vale más que todo: sin agua no hay trabajo, no hay vida. Esta posible reforma permitiría que el extractivismo afecte gravemente a las comunidades territoriales de la zona cordillerana”.
Además, remarcó que “los ríos de la cordillera están en peligro y las mineras a cielo abierto cuentan con el aval de gobiernos que consideramos depredadores y ecocidas”. En ese sentido, destacó que la acción se replicó en más de 40 localidades del país, con más de 50 actividades, con el objetivo de informar y concientizar sobre los riesgos que implicaría modificar la ley vigente.
La manifestación concluyó con un llamado a sostener la defensa de los glaciares y del agua como bienes comunes esenciales para toda la población.

